El mercado cambiario inicia el último día hábil de enero con el dólar oficial abriendo estable a $1.415/$1.465 en el Banco Nación, pero con un protagonista inusual: el dólar blue se consolida a la cabeza de las cotizaciones financieras locales.
Mientras que el paralelo opera a $1.485, según Noticias Argentinas, el dólar financiero Contado con Liquidación (CCL) se mantiene en $1.515, y el MEP en $1.458. La variante más onerosa sigue siendo el dólar tarjeta, a $1.904,5, consolidando una brecha que penaliza el consumo en el exterior.
La cotización del viernes refleja una jornada de relativa calma en los mercados formales, con el dólar mayorista operando a $1.444. Sin embargo, la persistente diferencia entre el blue y el MEP, donde el paralelo supera al bursátil, continúa generando análisis sobre las expectativas de corto plazo de los ahorristas y la demanda de efectivo en el mercado informal.
La inversión inusual: el blue supera al dólar financiero MEP
Una de las características más llamativas de la jornada es que el dólar blue ($1.485) supera al dólar MEP ($1.458). Esta situación, que no es la norma histórica, puede interpretarse desde varios ángulos. Por un lado, podría indicar una mayor demanda de liquidez inmediata en efectivo por parte de sectores que no operan en el sistema bancario o bursátil.
Por otro lado, refleja una percepción del mercado sobre el riesgo de una mayor volatilidad en el corto plazo, donde algunos operadores prefieren pagar una prima por el acceso directo y sin restricciones a los billetes físicos que ofrece el mercado paralelo, frente a la operatoria más regulada y sujeta a plazos del MEP. Esta dinámica suele intensificarse en vísperas de fines de semana largos o ante expectativas de noticias económicas relevantes.
El dólar tarjeta: la barrera de los $1.900 y su impacto en el bolsillo
A la cabeza de todas las cotizaciones, y con una diferencia abismal, se mantiene el dólar tarjeta. Su valor de $1.904,5 para la venta significa que los argentinos que realizan consumos en el exterior, suscripciones a servicios digitales internacionales o compras online pagan más del 30% por encima del valor oficial mayorista.
Este «sobrecosto» actúa como un fuerte desincentivo para el turismo exterior y el consumo de bienes y servicios importados, impactando directamente en el poder adquisitivo de la clase media y media-alta. Mientras el gobierno sostiene esta política como un mecanismo para desalentar la fuga de divisas por consumo, el sector turístico y de comercio exterior sigue reclamando una normalización que incentive la actividad.
El euro en la escena local: una alternativa con su propio mercado paralelo
Mientras la atención se centra en el dólar, el euro también presenta su propia dinámica segmentada. Según datos del Banco Nación, el euro oficial cotiza a $1.670 para la compra y $1.770 para la venta. Al igual que sucede con el dólar, existe un euro blue que opera en el mercado informal, cotizando este viernes alrededor de $1.754/$1.778 en la Ciudad de Buenos Aires.
La existencia de un mercado paralelo para la divisa europea confirma que la segmentación cambiaria y la búsqueda de cobertura no son fenómenos exclusivos del dólar. El euro tarjeta, con los impuestos correspondientes, alcanza los $2.301, mostrando una brecha similar a la del dólar y afectando a quienes tienen gastos o viajes planificados hacia la Eurozona.
Perspectivas: ¿hacia dónde se mueve el tipo de cambio?
Para el cierre de la semana, se espera una actividad moderada en el mercado minorista oficial. La clave estará en la evolución del dólar blue durante la tarde, que suele actuar como un barómetro de la ansiedad cambiaria. Si mantiene su nivel por encima del MEP, reforzará la lectura de una preferencia por la liquidez inmediata.
A mediano plazo, el comportamiento del tipo de cambio seguirá atado a la capacidad del Banco Central de acumular reservas y de mantener un flujo estable de liquidaciones de exportaciones. Cualquier señal de desaceleración en la compra de dólares por parte de la autoridad monetaria o un aumento en la demanda de importadores podría reactivar presiones alcistas, especialmente sobre las cotizaciones financieras y paralelas. Por ahora, el mercado respira con una calma precaria, atento a cada nuevo dato de la economía real.




