Milei en Córdoba: contra el «ambientalismo extremo» y el socialismo.
En una contundente presentación pública en la Bolsa de Comercio de Córdoba, el presidente Javier Milei volvió a marcar la cancha respecto a las prioridades de su gestión, centrando su discurso en la libertad económica y el rechazo a las regulaciones que, a su juicio, frenan el desarrollo nacional. Acompañado por su jefe de Gabinete, Manuel Adorni —a quien ratificó su apoyo tras las recientes polémicas—, el mandatario analizó los desafíos del crecimiento y lanzó duras advertencias sobre las corrientes ideológicas que considera destructivas para la civilización.
El Jefe de Estado arremetió especialmente contra lo que denominó «ambientalismo extremo», vinculándolo con el atraso económico que ha sufrido Argentina en las últimas décadas. Según Panampost, Milei aseguró que parte de la decadencia del país se debe a estar «abrazados a esos idiotas» que impulsan regulaciones absurdas. En el marco de la discusión por la modificación de la ley de glaciares, sostuvo que el kirchnerismo y la izquierda han fomentado trabas que atentan contra el progreso, una situación que su administración está decidida a revertir.
El dilema del crecimiento y la «hipótesis de la muerte»
Para el mandatario, las premisas del ambientalismo radical conducen a un callejón sin salida. «Si ustedes les hicieran caso a los ambientalistas, no podrían tocar nada en la Tierra porque estarían haciendo un daño. Si llevan esa hipótesis al extremo, ¿saben qué pasa? Se mueren», advirtió con su estilo característico. Según su visión, este «patrón pelotudo» impide la apropiación de recursos y la generación de riqueza, llegando al punto de amenazar la subsistencia básica.
Milei instó a la sociedad a pensar en términos dinámicos y a alejarse de lo que llamó «imbéciles de los socialistas». Según expresó, seguir ese camino llevaría a la autodestrucción de la civilización. El presidente defendió la necesidad de transformar el marco regulatorio para permitir que el capitalismo de libre empresa actúe como motor de la reconstrucción argentina, eliminando las barreras que hoy impiden que los sectores productivos operen a su máximo potencial.
Proyecciones económicas: ¿Inflación en cero para agosto?
En el plano macroeconómico, el presidente se refirió a los últimos datos de inflación, que en febrero repitieron el 2,9% de enero. Aunque reconoció que la cifra sigue siendo alta, pidió perspectiva: “Cuando vinimos era de 1,5% diario. Venimos desde el infierno”, recordó. En este sentido, lanzó un pronóstico optimista al asegurar que, dadas las variables actuales, para el mes de agosto la inflación debería comenzar con el número cero.
Finalmente, ratificó su compromiso innegociable con el equilibrio fiscal. “Llevamos más de dos años de gestión y el superávit fiscal sigue en pie, y así será mientras esté en el sillón de Rivadavia”, sentenció. Esta postura fue respaldada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien celebró el reciente superávit financiero y destacó que reformas como la modernización laboral y la presunción de inocencia fiscal permitirán, junto al control del gasto, continuar con la reducción de impuestos para formalizar la economía.




