Liberado tras 490 días, el duro testimonio de un argentino en Venezuela.
Estremecedor relato del argentino-israelí liberado en Venezuela: «Acabo de salir del infierno». Con esa frase, el ciudadano argentino-israelí Yaacob Eliahu Harary resumió el calvario vivido durante casi un año y medio de detención en cárceles del régimen venezolano, donde permaneció secuestrado sin contacto con su familia y bajo condiciones extremas.
El testimonio se conoció tras su liberación y llegada a Israel. Según Minuto 1, Harary estuvo detenido en la prisión de El Rodeo I, el mismo penal donde continúa secuestrado el gendarme argentino Nahuel Gallo, y fue liberado luego de un episodio que incluyó un insólito encuentro con Diosdado Cabello, uno de los principales dirigentes del chavismo.
“Acabo de salir del infierno”
Harary, de 72 años, relató a su familia las condiciones inhumanas que atravesó durante su cautiverio. Maltratos, vejámenes y el uso de medicación psiquiátrica como método de control fueron parte de una rutina marcada por el miedo y la violencia.
Su hijastra, Emma, contó que apenas tres días antes de la liberación, Harary despertó en su celda y encontró a su socio y compañero de cautiverio, Douglas Javier Ochoa, con el cuello cortado tras intentar suicidarse. Gracias a sus gritos, logró que los guardias intervinieran y Ochoa fuera trasladado de urgencia a un hospital, donde logró sobrevivir.
Medicación forzada y propaganda política
Durante su detención en El Rodeo I, Harary aseguró que los guardiacárceles repartían medicamentos psiquiátricos sin prescripción médica, utilizados como sedantes. También señaló que a varios presos políticos extranjeros les suministraban fármacos que les provocaban fuertes reacciones adversas.
Además, los detenidos eran obligados a escuchar semanalmente programas oficiales del régimen, incluyendo emisiones conducidas por Diosdado Cabello y contenidos propagandísticos del presidente Nicolás Maduro reproducidos por altoparlantes dentro del penal.
El cara a cara con Diosdado Cabello
Antes de ser liberado, Harary fue llevado fuera de la cárcel para mantener un encuentro directo con Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y una de las figuras más poderosas del chavismo. Según relató su familia, el funcionario incluso le estrechó la mano, en un gesto que fue interpretado como un intento de normalizar lo ocurrido.
“El mismo Cabello lo sacó de la cárcel y lo entregó a la comunidad judía de Caracas, como si no hubiera pasado nada”, relató Emma, aún sorprendida por la situación.
El secuestro y la acusación
Harary, arquitecto de profesión y productor agroalimentario por vocación, había viajado a la región para desarrollar un emprendimiento de producción de quesos junto a su socio venezolano. Por su ciudadanía israelí, evitó ingresar por vía aérea y cruzó la frontera terrestre desde Colombia.
El 9 de septiembre de 2024, ambos fueron detenidos por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), acusados de conspirar “para destruir la forma política republicana del Estado”. Harary permaneció detenido 490 días, la mayoría de ellos en El Rodeo I, sin contacto con su familia.
El estremecedor relato de Yaacob Eliahu Harary vuelve a poner en foco la situación de los presos políticos y extranjeros en Venezuela, y reaviva la preocupación por el destino de quienes aún permanecen detenidos bajo el régimen chavista.




