El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, afirmó este sábado que la situación por los incendios forestales en la cordillera “varió para mal” y es ahora “incontrolable”. En declaraciones a la radio Splendid AM 990, el funcionario admitió que, a pesar de todos los recursos desplegados, solo se logra retrasar el avance de las llamas que ya han destruido al menos once viviendas. La desesperada situación climática, según dijo, obliga a “rezar por lluvias”.
La declaración de Iturrioz confirma el escenario más temido en la Comarca Andina, donde el incendio iniciado en Puerto Patriada (El Hoyo) rompió su patrón nocturno de calma y ardió con intensidad durante toda la noche, lo que complicó gravemente las tareas de los brigadistas. Según ADN Sur.
Un cambio de patrón que agrava la emergencia
Hasta este viernes, el fuego seguía un ciclo que daba un respiro a los equipos: se activaba con fuerza durante el día y se aplacaba en la noche. “Eso no ocurrió anoche”, reveló Iturrioz. “No hubo cese de actividad nocturna, sino que tuvo gran intensidad y avanzó mucho”, explicó.
Este cambio de comportamiento, sumado a condiciones climáticas extremas con temperaturas muy por encima de lo habitual para la zona, hace que el incendio principal sea “incontrolable” con los medios actuales. “Tenemos muchos recursos, pero la cabeza del incendio lo hace incontrolable”, admitió el ministro, refiriéndose al masivo operativo que incluye al Batallón 601, aviones hidrantes y cientos de brigadistas.
Daños materiales y una advertencia ambiental devastadora
El avance implacable del fuego ya tiene un saldo material concreto. Las autoridades confirmaron que al menos once viviendas ya fueron consumidas por las llamas, una de ellas ubicada en medio del bosque nativo. Sin embargo, Iturrioz alertó que el daño más grave e irreversible es el ambiental.
“Hay bosques con más de mil años de crecimiento. Generaciones de chubutenses no van a conocer el bosque como lo conocimos nosotros”, afirmó con pesimismo. Subrayó que el impacto sobre la flora y la fauna de la región es “inconmensurable” y dejará una huella profunda en el ecosistema cordillerano.
La investigación confirma la intencionalidad del fuego
En medio de la crisis operativa, el ministro también se refirió al origen del siniestro. Descartó de plano que se trate de un hecho por negligencia y confirmó lo que se sospechaba: el incendio fue intencional. “Acá hubo una intención criminal que antes no habíamos visto”, declaró.
Los peritajes químicos de laboratorio realizados en el punto de inicio del fuego detectaron la presencia de acelerantes e hidrocarburos, elementos que acreditan la acción deliberada. Esta conclusión fortalece la investigación penal que ya lleva adelante la Justicia y por la cual el gobernador Ignacio Torres ofreció una recompensa de 50 millones de pesos.
Con los brigadistas trabajando jornadas extenuantes de hasta 16 horas y la meteorología en contra, la única esperanza inmediata para la región, según la cruda evaluación de las autoridades, parece depender de un cambio radical en el clima.




