Alerta en la Cordillera: riesgo extremo por incendios en simultáneo.
La región andina atraviesa horas críticas tras una serie de tormentas eléctricas que han complejizado el escenario ígneo en el noroeste de Chubut y el sur de Río Negro. La caída de rayos durante la jornada del viernes provocó el inicio de nuevos focos en áreas remotas y de difícil acceso, obligando a los comandos de emergencia a rediseñar sus estrategias de manera urgente.
Con pronósticos de temperaturas elevadas y vientos cambiantes, las autoridades han declarado el estado de alerta máxima para las próximas 48 horas, enfocando todos los esfuerzos en evitar que las llamas alcancen zonas urbanas y corredores viales estratégicos.
Reorganización de recursos y despliegue federal
El surgimiento de focos en los Parques Nacionales Lanín, Nahuel Huapi y Lago Puelo ha demandado una reestructuración logística de carácter regional para priorizar las áreas con mayor riesgo de interfase. Según Canal 4 Esquel, el operativo conjunto entre la Administración de Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias y el Gobierno del Chubut cuenta actualmente con cerca de 500 personas en la línea de fuego. El despliegue se apoya en una robusta flota aérea integrada por 6 helicópteros, 4 aviones hidrantes y un observador aéreo, herramientas fundamentales para operar en los cuatro sectores con mayor actividad en las zonas Norte y Centro del parque.
Hasta el momento, las estimaciones preliminares arrojan una cifra desgarradora de 20 mil hectáreas afectadas en la región. Para sostener el combate, más de 300 brigadistas y guardaparques de distintos puntos del país permanecen en estado de apresto, conformando una reserva estratégica para los recambios necesarios en un frente de batalla que no da tregua. «Esta dinámica simultánea obliga a una reorganización regional de recursos en función de las prioridades de contención», indicaron desde el comando operativo, resaltando que la seguridad del personal es la premisa innegociable en cada maniobra.
Factores meteorológicos y zonas de prioridad absoluta
El pronóstico para este sábado 31 de enero no es alentador. Se esperan vientos variables durante la mañana que rotarán hacia el sector Oeste por la tarde, con ráfagas de hasta 30 km/h influenciadas por las brisas de valle y montaña. Estas condiciones, sumadas a la baja humedad relativa, elevan el riesgo de un comportamiento errático del fuego. Por ello, se ha reforzado el monitoreo permanente en campo mediante observadores técnicos para anticipar cualquier avance hacia sectores sensibles.
La estrategia operativa se concentra actualmente en el anclaje de líneas de defensa en los sectores 1B y 1C. Este último, que abarca desde Punta Mattos hasta Bahía Rosales, es considerado una de las zonas más críticas debido a la proximidad de viviendas y estructuras. Asimismo, se trabaja intensamente en el sector 2A, en la cara oeste del Cerro Alto El Petiso, un área de relieve sumamente complejo donde el acceso terrestre es limitado y el fuego suele presentar dinámicas impredecibles.
Restricciones vigentes y seguridad vial
Frente a la magnitud de la emergencia, las autoridades recordaron que rigen restricciones estrictas en toda la jurisdicción. La Ruta Provincial N.º 71 mantiene el tránsito restringido entre la Portada Norte —que permanece cerrada— y el Arroyo Centinela. Además, para facilitar el trabajo de los medios aéreos que realizan cargas de agua constantes, se ha limitado el uso náutico recreativo del Lago Futalaufquen entre las 8 y las 18 horas.
Se solicita a la comunidad respetar la velocidad máxima de 40 km/h en los caminos internos y ceder siempre el paso a los vehículos oficiales. El cumplimiento de estas normas es vital para no entorpecer la logística de un operativo que involucra a fuerzas de seguridad, brigadistas, bomberos voluntarios y pobladores que trabajan mancomunadamente para proteger el patrimonio natural y la vida en la cordillera.




