En un discurso contundente, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, criticó este jueves la política exterior de Estados Unidos, acusando a la potencia norteamericana de distanciarse de sus aliados y desentenderse de las normas internacionales.
Ante los embajadores franceses, el mandatario advirtió sobre un mundo donde las grandes potencias tienen «una verdadera tentación de repartirse el mundo» y abogó por un rearme militar y una mayor autonomía estratégica de la Unión Europea.
Según DW, Macron declaró en París que «Estados Unidos es una potencia establecida, pero que se está alejando progresivamente de algunos de sus aliados y se desentiende de las reglas internacionales que aún promovía hasta hace poco». Esta crítica directa se enmarca en una visión geopolítica sombría, donde el presidente francés ve «una creciente agresión neocolonial» y alerta sobre el riesgo de que la influencia de la UE sea «borrada» en un «escenario de guerra y brutalización».
La crítica a Estados Unidos y un diagnóstico del orden mundial
Macron no se limitó a señalar a Washington. Su discurso ofreció un diagnóstico amplio de un sistema internacional en crisis. Afirmó que «las instituciones del multilateralismo funcionan cada vez con menos eficacia» y denunció la actual «ley del más fuerte». Para ilustrar este punto, citó explícitamente la guerra de Rusia en Ucrania, que se acerca a su cuarto año, y las «tentaciones de China de invadir Taiwán».
Este análisis sitúa a Estados Unidos no como un garante del orden, sino como otro actor que contribuye a su erosión al ignorar las reglas. Según el mandatario, esta situación ha creado un vacío peligroso y una «verdadera tentación de repartirse el mundo» entre las grandes potencias, un escenario que definió como un «nuevo colonialismo» o «nuevo imperialismo» que rechaza firmemente.
El llamado al rearme europeo: no ser solo una «potencia moral»
Frente a este panorama, Macron realizó un llamado urgente a la acción, dirigido tanto a Francia como a la Unión Europea en su conjunto. «No resignarse» fue su consigna central. Apeló a que la UE no se limite a ser una «potencia moral» en un mundo cada vez más conflictivo, sino que debe convertirse en un actor estratégico capaz de defender sus intereses.
La propuesta concreta del presidente francés incluye dos pilares clave. En primer lugar, abogó por el rearme militar europeo, fortaleciendo la autonomía de defensa del bloque para no depender exclusivamente de la protección de Estados Unidos, especialmente en un contexto de dudas sobre el compromiso estadounidense con la OTAN. En segundo lugar, instó a la UE a defender y fortalecer su normativa regulatoria, en particular en el sector tecnológico, como una forma de ejercer soberanía y proyectar influencia en el mundo.
Francia al frente del G7 y la propuesta de reforma
El discurso de Macron también presentó la agenda que Francia, en su calidad de presidente del G7 durante este año, buscará impulsar: una «reforma de la gobernanza mundial». El presidente galo afirmó que aprovechará este foro para promover un multilateralismo renovado y efectivo, que él considera la respuesta para enfrentar los grandes desequilibrios globales y evitar la fragmentación.
Macron dejó claro que su objetivo no es construir una alianza en contra de China o de otras potencias emergentes, sino reformar el sistema desde dentro para que sea más inclusivo y resistente. Esta posición busca posicionar a Francia y a Europa como un puente y un mediador en un mundo polarizado, defendiendo un orden basado en reglas frente a la visión de un mundo dividido en esferas de influencia.
En su discurso anual, Emmanuel Macron dibujó un mapa mundial alarmante y lanzó un desafío a Europa. Al criticar a Estados Unidos por abandonar las reglas y advertir sobre un nuevo reparto colonial del mundo, el presidente francés no solo hizo un diagnóstico de la crisis del orden liberal, sino que presentó una receta audaz: para sobrevivir, Europa debe dejar de ser una mera potencia moral y convertirse, con un ejército más fuerte y una política exterior más autónoma, en un verdadero poder geopolítico.




