El régimen liderado por Ali Jameneí ha iniciado un despliegue militar sin precedentes en sus fronteras e instalaciones estratégicas
Ante los reportes de una posible operación de Estados Unidos en los próximos 15 días, Teherán ha blindado sus complejos nucleares y advirtió que responderá con ataques de misiles ante cualquier incursión en su territorio.
Fortificaciones y estrategia de disuasión
Según C5N , imágenes satelitales confirman que Irán ha construido sarcófagos de hormigón y sellado túneles en las plantas de Isfahán y Parchin. Además, el ejército implementó un sistema de combate descentralizado, permitiendo que cada comando regional opere con autonomía si las comunicaciones centrales son destruidas.
Como medida de presión global, la República Islámica amenaza con bloquear el Estrecho de Ormuz, una vía vital para el petróleo mundial, lo que impactaría directamente en la economía de China y de Occidente.
»La coordinación de inteligencia entre el Pentágono e Israel sugiere que las operaciones bélicas podrían iniciarse próximamente para forzar un nuevo acuerdo nuclear.»
Vigilancia interna y control social
Mientras se prepara para la guerra externa, el gobierno iraní ha incrementado los puntos de control en la capital para evitar estallidos sociales. Según la ONU, las detenciones masivas y las condenas a muerte contra opositores continúan vigentes, reflejando un régimen que busca cohesión interna mediante la fuerza ante el escenario de conflicto.




