El Presidente y la jefa del bloque oficialista en el Senado desayunaron en Olivos para afinar los detalles de la «reforma laboral», la próxima gran batalla legislativa del Gobierno que buscarán aprobar en febrero.
Con el inicio de las sesiones extraordinarias a la vista, Javier Milei y Patricia Bullrich coordinaron la estrategia para impulsar una de las prioridades de la agenda oficialista. Según Noticias Argentinas, el encuentro privado en la quinta de Olivos tuvo como objetivo central repasar los detalles del proyecto de Ley de Modernización Laboral, que el Ejecutivo aspira a convertir en el primer triunfo parlamentario de 2026.
Un desayuno de trabajo para «acelerar las reformas»
La senadora y exministra de Seguridad compartió en su cuenta de X una imagen del momento, en la que se ve al Presidente con su característico mameluco de YPF. “Desayuno de trabajo con el Presidente para acelerar las reformas que están cambiando la Argentina”, escribió Bullrich.
En su publicación, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta agregó: “Decisión, coraje y rumbo claro. Lo que hace falta para transformar el país de verdad. Argentina va a ser ENORME y próspera. Y no hay vuelta atrás”. El mensaje, de tono combativo y optimista, refleja la importancia política que el Gobierno le asigna a esta iniciativa, considerada una «obsesión» de la administración libertaria.
La «mesa chica» se reactiva para sumar apoyos
El desayuno en Olivos fue solo el primer movimiento en una serie de reuniones estratégicas. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ya convocó para el viernes 16 de enero a la denominada «mesa chica» o mesa política, que retomará así sus encuentros semanales.
A esta reunión, que se llevará a cabo en la Casa Rosada, están citados figuras clave para la negociación legislativa: el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; el armador del interior Eduardo “Lule” Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. También podrían participar de manera ocasional la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El objetivo es claro: ordenar la línea de acción y sumar los apoyos necesarios, replicando la estrategia que permitió la sanción del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal a fines del año pasado. Para ello, algunos de los alfiles designados ya comenzaron a mover sus piezas. Bullrich anunció que convocará a una comisión de trabajo a cargo de la abogada Josefina Tajespara estudiar las objeciones al proyecto. Por su parte, Santilli inició una ronda de visitas por provincias, comenzando por Chubut, para mantener el diálogo con los gobernadores aliados.
Un tratamiento exprés antes de febrero
El cronograma es ajustado. El 26 de enero, los senadores tienen previsto un debate específico sobre la reforma laboral, con la intención de dar lugar al tratamiento en sesiones extraordinarias a partir del lunes 2 de febrero.
Sin embargo, aún persisten puntos de debate clave dentro del articulado que deberán resolverse en las próximas semanas, particularmente en el capítulo tributario y en la definición del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Además, se evalúa la posibilidad de añadir al temario de extraordinarias otros proyectos demandados por los gobernadores, como modificaciones a la Ley de Glaciares, y de posponer el tratamiento de la reforma del Código Penal.
El Gobierno busca afinar cada detalle del debate legislativo para lograr una rápida aprobación. El éxito o fracaso de esta maniobra marcará el ritmo político del inicio del año legislativo y pondrá a prueba la capacidad del oficialismo para traducir su fortaleza política en conquistas parlamentarias concretas.




