El presidente Javier Milei llegará esta semana al Foro Económico de Davos con un objetivo claro: presentarse ante la élite global como el «principal referente de Donald Trump en el Cono Sur» y como el caso de éxito de las ideas de la libertad en América Latina.
Su discurso buscará capitalizar al máximo el respaldo político que acaba de recibir del mandatario estadounidense, quien lo invitó a formar parte de una Junta de la Paz para Gaza.
La estrategia para esta edición del foro suizo es diferente a la del año pasado. Según Noticias Argentinas (NA), se espera que Milei evite los comentarios más polémicos y se centre en consolidar su alianza con Trump y en vender las oportunidades de inversión en una Argentina «liberalizada».
De Davos 2025 a Davos 2026: un cambio de estrategia discursiva
El viaje a Suiza viene precedido por una lección aprendida. En su intervención del año pasado en el mismo foro, Milei generó controversia internacional al atacar a quienes «enarbolan la bandera de diversidad sexual» y al acusar a los difusores de la ideología de género de ser «pedófilos». En esa oportunidad, sostuvo que el feminismo, el cambio climático y el aborto eran «cabezas del mismo monstruo» cuyo fin era justificar el avance del Estado.
Para esta edición, las fuentes indican que existe la duda sobre si el mandatario volverá con un discurso «anti-woke» más moderado o directamente evitará el tema. El foco, en cambio, estaría puesto en expresar su «alineamiento con Trump» y en respaldar las políticas más duras de Washington, como el «ataque a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro».
La carta de presentación: la Junta de la Paz de Trump
El principal activo político de Milei al llegar a Suiza es la reciente invitación de Donald Trump. El presidente estadounidense lo convocó a ser miembro fundador de la «Junta de la Paz», un organismo creado para intentar desactivar el conflicto en la Franja de Gaza.
Esta designación no es solo un gesto diplomático; es la «carta de invitación» que Milei usará en Davos para validar su rol como interlocutor privilegiado de Washington en la región. La invitación refuerza la narrativa de que Argentina, bajo su gobierno, ha pasado de ser un actor periférico a un aliado estratégico de la principal potencia mundial.
Un escenario regional más favorable para el discurso libertario
Milei llega a Davos en un momento político regional que juega a su favor. Según el análisis de la agencia NA, el mandatario «se verá favorecido por el hecho de que en el Cono Sur algunas elecciones y traspasos de poder en 2025 le dieron la buena noticia de que tendrá aliados».
Entre estos aliados se cuentan figuras como José Jerí en Perú, Rodrigo Paz Pereira en Bolivia, Daniel Noboa en Ecuador y el electo José Antonio Kast en Chile, quien asumirá en marzo. Este mapa político le permite a Milei presentarse no como un fenómeno aislado, sino como la punta de lanza de un «viraje hacia el liberalismo» en Sudamérica, una tendencia que buscará exaltar ante los inversores y líderes reunidos en los Alpes suizos.




