Abal Medina lapidario con el presente del PJ.
En una profunda reflexión sobre la crisis que atraviesa la principal fuerza de oposición en Argentina, el politólogo y ex jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, analizó el complejo escenario del Partido Justicialista (PJ). En el marco de una entrevista radial, el exfuncionario sostuvo que el espacio se encuentra sumergido en una etapa de «profunda confusión» y acefalía de liderazgos claros, lo que impide la construcción de un proyecto sólido que pueda confrontar con la narrativa de la actual administración nacional.
En sus palabras, el espacio atraviesa un momento de profunda confusión y falta de liderazgo, lo que ha dejado a la fuerza política “dando un papel muy triste”. Según Abal Medina, las tensiones internas y la ausencia de un proyecto renovador han debilitado la capacidad del peronismo para posicionarse como alternativa frente a la administración de Javier Milei.
Para el analista, el empantanamiento actual es una responsabilidad compartida que termina beneficiando al oficialismo. Según Infobae, Abal Medina advirtió que la falta de una alternativa contundente responde tanto a los errores de la gestión de Alberto Fernández como a la incapacidad de generar propuestas renovadoras: “Milei nos facilita que estamos en la contracara; él dijo que la justicia social es un robo y la justicia social está en la Constitución Nacional, pero nosotros no logramos articular una respuesta colectiva porque cada uno cuida su quinta”, sentenció.
Internas, liderazgos y la figura de Axel Kicillof
Abal Medina identificó a las disputas internas como el principal lastre para el surgimiento de «nuevas canciones» en el repertorio peronista. Aunque reconoció en el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, una «posición interesante», lamentó que las tensiones partidarias le hayan impedido enunciar un proyecto de futuro con claridad. «Tenemos que dar vuelta la página y pensar en los problemas del presente», señaló, instando a la dirigencia a abandonar esquemas del pasado para no ser «funcionales a Milei».
En cuanto a la centralidad de Cristina Fernández de Kirchner, el ex jefe de Gabinete afirmó que la exmandataria sigue conduciendo al sector más relevante del movimiento, poseyendo una gravitación nacional superior a cualquier otro referente. No obstante, denunció que se encuentra «injustamente presa» debido a lo que calificó como una manipulación judicial orquestada durante el macrismo, lo cual añade una capa de complejidad extra a la reorganización del movimiento.
Autocrítica económica y el fenómeno de La Libertad Avanza
Al analizar las causas de la derrota electoral, el politólogo fue autocrítico respecto al manejo de las variables macroeconómicas durante el último gobierno peronista. Recordó que incluso Juan Domingo Perón realizaba ajustes cuando el presupuesto se desbordaba, algo que la gestión reciente evitó por temor político, especialmente en el área de subsidios. “Si no nos hacemos cargo de los errores, la gente no va a pensar que vamos a cambiar y no nos va a elegir”, reflexionó con crudeza.
Respecto al estilo de Javier Milei, Abal Medina lo describió como un liderazgo de «extrema selectividad» que expulsa a quien se aparta mínimamente de la línea oficial, con la única excepción de su hermana, Karina Milei. Asimismo, expresó su preocupación institucional al señalar que el Ejecutivo actual parece «tomarse la atribución de decidir qué regla se cumple o no», tensionando los límites del sistema democrático al ignorar leyes aprobadas por mayoría parlamentaria.
El desafío de la renovación intelectual y política
Para concluir, el exfuncionario descartó que el peronismo esté siguiendo el camino de atomización de la Unión Cívica Radical, aunque admitió que existen comportamientos similares que deben corregirse. La clave para la supervivencia del espacio, según Abal Medina, reside en la capacidad de «juntar a todos los sectores», mencionando desde figuras como Juan Grabois y Guillermo Moreno hasta el peronismo de Córdoba.
“En política se construye con lo viejo y con lo nuevo, pero debe primar la lógica nueva”, sostuvo el politólogo. Para Abal Medina, la renovación no es solo un cambio de nombres, sino una necesidad intelectual indispensable para ofrecer una salida a la crisis actual y recuperar el 34% de los votos que, pese a la derrota, sigue representando la base del espacio. Sin un proyecto renovado, advirtió, el peronismo seguirá siendo el espectador de un orden impuesto por otros.




