El presidente Javier Milei recibió esta mañana, jueves 8 de enero, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en un encuentro que consolida una alianza estratégica y una fuerte sintonía política entre dos de las figuras más prominentes de la derecha global.
La reunión, solicitada por la mandataria española durante un viaje privado por la región, abordó la crisis en Venezuela y afianzó un vínculo que contrasta con las tensas relaciones de Argentina con el gobierno socialista de Pedro Sánchez en España.
Según Noticias Argentinas, a la que accedió el medio local El Litoral Digital, el encuentro se llevó a cabo en el despacho presidencial de Casa Rosada y contó con la presencia del canciller Pablo Quirno. Ayuso llegó a la Casa de Gobierno pasadas las 9:55, atravesando el Salón de los Bustos, para mantener una conversación en la que la situación venezolana tras la captura de Nicolás Maduro fue uno de los temas centrales.
Una relación forjada en Madrid y fortalecida en Buenos Aires
El vínculo entre Milei y Díaz Ayuso no es nuevo, pero la reunión de este jueves marca un hito al ser la primera que celebran en suelo argentino. Los tres encuentros previos tuvieron lugar en Madrid, capital de la comunidad que gobierna la política del Partido Popular. La sintonía entre ambos es tan notoria que en junio de 2024, la propia Ayuso condecoró al presidente argentino con la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, un gesto que simboliza el reconocimiento mutuo dentro de un eje ideológico compartido.
Esta relación estrecha se contrapone abiertamente con el distanciamiento que Milei mantiene con el gobierno central de España, liderado por el socialista Pedro Sánchez. Los lazos se enfriaron tras una serie de acusaciones cruzadas, que incluyeron un comentario del mandatario argentino sobre la esposa de Sánchez, Begoña Gómez. Como resultado, el contacto institucional entre ambos gobiernos ha sido mínimo durante la presidencia de Milei.
Venezuela en la agenda: una condena compartida al régimen de Maduro
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la situación en Venezuela, un tema en el que ambas figuras han expresado posturas muy similares y críticas. Díaz Ayuso, quien se encuentra de viaje privado por Uruguay junto a su pareja, ha sido una voz firme contra el chavismo. En días recientes, definió a Nicolás Maduro como “un dictador que secuestró las urnas y a su pueblo”, responsable de generar “asesinatos, torturas, hambruna y éxodo de millones de venezolanos”.
Esta postura se alinea perfectamente con la retórica del gobierno de Milei, que ha celebrado la captura del exmandatario venezolano y se ha alineado con la intervención liderada por Estados Unidos. El análisis de la coyuntura venezolana y sus implicaciones regionales ocupó, por lo tanto, un lugar preponderante en el intercambio entre ambos líderes.
Un eje en un continente con giro a la derecha
El encuentro entre Milei y Díaz Ayuso se da en un contexto regional donde las fuerzas de derecha han logrado victorias electorales significativas. Análisis recientes, como los del Consejo de las Américas (AS/COA) y CNN en Español, señalan que la derecha gobierna actualmente en 11 países de América Latina, incluyendo Argentina, Chile, Ecuador y Bolivia.
Este escenario potencia el simbolismo de la reunión, presentándola como la consolidación de un eje político-intelectual que trasciende el Atlántico. Para Milei, afianzar estas alianzas internacionales con figuras afines es parte de una estrategia de proyección global, mientras se prepara para la segunda mitad de un mandato en el que, según su propio balance de fin de año, ha cumplido “todas las promesas de campaña”, incluyendo una drástica reducción de la inflación y la pobreza.
La reunión entre Javier Milei e Isabel Díaz Ayuso fue más que un protocolo diplomático: fue la ratificación de una alianza ideológica sólida en un mundo cada vez más polarizado. Mientras fortalecen su vínculo bilateral, su diálogo sobre Venezuela y su visión compartida del orden global los presentan como pilares de un bloque conservador que busca definir la agenda política tanto en Europa como en América Latina.




