Un grupo de delincuentes robó una Amarok en pleno centro de Trelew y huyó a pocas cuadras. Cuando la policía los interceptó, aseguraron que el vehículo era de ellos… pero no tenían la llave. Adentro, a la vista, estaban todos los elementos robados: una rueda de auxilio, valijas, una cortadora Makita y hasta un celular. La escena fue tan absurda que parece sacada de una película.
La escena ocurrió a plena tarde, en plena vía pública, con la rapidez típica de los robos al paso: un vehículo estacionado, un grupo que actúa en segundos y un escape a pie o en un auto de apoyo. Pero esta vez, el episodio terminó con una interceptación a pocas cuadras y una contradicción tan absurda que hasta la policía debe haber sonreído.
El punto de inicio fue sobre calle España, entre Sarmiento y Pasaje Salta. Un grupo de hombres fue visto mientras sustraía elementos de una Volkswagen Amarok que estaba estacionada. El aviso llegó por radio y activó la búsqueda en tiempo real, en un horario donde todavía hay circulación y comercios abiertos. Esa combinación le dio visibilidad al movimiento de los sospechosos y acortó márgenes. Según La17.
La fuga corta y el vehículo de apoyo
Tras la sustracción, los hombres tomaron por Sarmiento hacia el norte y se dirigieron a un punto concreto: Sarmiento 255. La fuga fue breve, casi lineal, como si buscaran llegar rápido a un vehículo de apoyo sin perder tiempo. En esa dirección apareció la siguiente pieza del rompecabezas: un Volkswagen en el que se movilizaban.
La interceptación se produjo en ese lugar. La policía frenó el auto antes de que pudiera alejarse. Y ahí comenzó el show.
«Era nuestro auto»… pero no tenían la llave
Al ser identificados, los sospechosos aseguraron que el vehículo era de ellos. Pero agregaron una explicación que encendió más sospechas que certezas: no tenían la llave.
En una situación donde se pretende convencer a la policía de propiedad y control, esa afirmación resulta llamativa por sí sola. ¿Cómo vas a ser el dueño de un auto si no tenés la llave? La pregunta quedó flotando en el aire.
El botín a la vista: una rueda, tres valijas y una Makita
Mientras los sospechosos intentaban sostener su endeble coartada, los uniformados observaron algo que hizo innecesaria cualquier declaración: adentro del auto, a simple vista, estaban todos los elementos robados.
El damnificado, que ya había sido localizado, describió los objetos faltantes y la coincidencia fue total:
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Una rueda de auxilio 245/65/R17
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Tres valijas con ropas
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Una cortadora de madera Makita color gris
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Un teléfono celular Samsung
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Un chaleco de abrigo gris marca Nike
Elementos voluminosos, difíciles de disimular en una fuga corta. En una ciudad, ese movimiento llama la atención y vuelve más probable la detección por parte de testigos o patrullas.
El círculo se cerró: la víctima confirmó
La secuencia cerró el círculo cuando la víctima pudo acercarse y reconocer sus pertenencias. La coartada de los ladrones se desmoronó por completo. No hubo manera de sostener la mentira con una rueda de auxilio asomando desde el asiento trasero.
El grupo quedó detenido y a disposición de la justicia. La escena, digna de un sketch cómico, dejó una moraleja clara: si vas a robar, al menos asegurate de que el botín no se vea desde la calle.




