La venta anticipada en Península Valdés busca evitar colapsos en el ingreso y mejorar la seguridad vial.
Península Valdés implementa venta anticipada de entradas para evitar colapsos en el ingreso. La Administración de Península Valdés trabaja en ajustes operativos para ordenar el ingreso en jornadas de alta demanda. El objetivo es prevenir congestiones que, cuando confluyen cruceros, excursiones y turismo particular, generan demoras y situaciones de riesgo en la ruta de acceso.
Diagnóstico y funcionamiento del ingreso
Según LA17, el vicepresidente de la administración, Santiago Arnaldi, explicó que el acceso por El Desempeño no funciona como un peaje tradicional. Allí se controla la entrada y se brinda información sobre cómo circular en un área natural protegida, un proceso que demanda tiempo cuando llegan grandes volúmenes de visitantes.
Venta anticipada como solución
La venta anticipada aparece como una herramienta concreta para agilizar el flujo. Arnaldi señaló que los colectivos que arriban con listas prearmadas y tickets gestionados previamente reducen demoras, en contraste con los grupos que deben completar trámites en el momento. Esta diferencia resulta decisiva cuando ingresan varios micros juntos.
Riesgos de congestión y seguridad vial
El sistema enfrenta “cuellos de botella” que se potencian con la masividad. Cuando coinciden cruceros y excursiones, el control se ralentiza y la fila crece. Durante los colapsos, algunos visitantes se bajan de sus vehículos en plena ruta, exponiendo a peatones y automovilistas a situaciones peligrosas. Arnaldi advirtió que se trata de un riesgo que obliga a implementar medidas preventivas.
Frecuencia y planificación
Desde la administración reconocen que el fenómeno no se repite todos los años con la misma intensidad, pero sí aparece en ciertos momentos de la temporada. En los últimos diez años se registraron tres colapsos que obligaron a tomar decisiones excepcionales, lo que demuestra la necesidad de planificar soluciones duraderas.
Obras y reordenamientos estructurales
La respuesta institucional no se limita a cambios de procedimiento. Se evalúa la posibilidad de realizar obras y reordenamientos estructurales en el área de control para sostener mejoras a largo plazo, aunque la implementación demande tiempo y recursos.
Experiencia turística y responsabilidades
La administración también discute cómo sostener la experiencia turística ante restricciones en sectores del circuito. El cierre de miradores abrió un frente de trabajo que combina aspectos legales, responsabilidades civiles y posibilidades de inversión. Arnaldi cuestionó la lógica de exigir inversión estatal sin asumir responsabilidades privadas, recordando que los ingresos provienen de las entradas y no alcanzan para cubrir el manejo de un territorio extenso.
Nuevas propuestas y recuperación de espacios
El funcionario destacó que existen propietarios con predisposición para regularizar situaciones y sumar proyectos dentro del marco legal. Se evalúa incluso recuperar puntos turísticos hoy cerrados, como Punta Delgada, aunque se trata de un tema complejo por la intervención de distintas jurisdicciones. La intención es sostener una agenda que combine accesos ordenados, seguridad en ruta y alternativas para los visitantes.
La venta anticipada de entradas en Península Valdés busca evitar colapsos en el ingreso y garantizar seguridad vial, mientras la administración proyecta obras y nuevas propuestas para mejorar la experiencia turística en un área protegida clave de la Patagonia.




