Una tragedia sacudió el barrio Atardecer de Comodoro Rivadavia. Un hombre de 42 años, identificado como J.E.H., fue atropellado por su propio vehículo el martes por la noche y, tras ser trasladado al Hospital Regional en estado crítico, recibió este miércoles el diagnóstico de muerte cerebral irreversible.
El hecho ocurrió alrededor de las 20:15 en la calle Punta Loma, una zona caracterizada por sus pronunciadas pendientes.
Según la reconstrucción de la Comisaría Seccional Tercera, el hombre viajaba con su pareja y decidió detener la marcha para realizar un cambio de conductor. En ese momento, la camioneta comenzó a rodar de manera involuntaria cuesta abajo, poniendo en marcha la cadena de eventos que culminó en una desgracia.
Un intento de heroísmo que terminó en tragedia
Ante el avance incontrolado del vehículo, J.E.H. intentó una acción desesperada por detenerlo. Según la información policial, el hombre se colocó frente a la camioneta con la intención de frenarla de forma manual, buscando evitar que pudiera impactar contra viviendas o personas que circularan en la zona baja de la pendiente.
Sin embargo, la fuerza y el peso del rodado hicieron imposible su maniobra. El vehículo lo alcanzó, lo arrolló y le provocó lesiones gravísimas, principalmente en la cabeza. Su pareja, testigo del impacto, dio aviso inmediato a los servicios de emergencia, que llegaron rápidamente al lugar para asistirlo.
La lucha médica y un desenlace irreversible
El hombre fue trasladado con máxima urgencia al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde ingresó en estado crítico y fue sometido a asistencia médica intensiva. Un equipo de profesionales luchó durante horas para estabilizar su condición y revertir el daño neurológico.
Pese a todos los esfuerzos, las lesiones cerebrales sufridas en el impacto resultaron incompatibles con la vida. Este miércoles, fuentes médicas confirmaron a medios locales el diagnóstico definitivo: muerte cerebral irreversible, un estado clínico que certifica el cese total e irreversible de las funciones del encéfalo.
Un accidente que destaca los riesgos en zonas con pendiente
El caso dejó en evidencia los riesgos inherentes a la circulación y estacionamiento en barrios con fuertes desniveles, como el Atardecer. Los accidentes por rodado de vehículos que no estaban correctamente asegurados con el freno de mano o cambios de marcha son más frecuentes de lo que se cree y pueden tener consecuencias devastadoras.
Más allá del dolor inmenso para la familia y amigos de la víctima, el episodio sirve como un trágico recordatorio para todos los conductores sobre la importancia de extremar las medidas de seguridad al detener un vehículo en una pendiente: asegurarse de que el freno de mano esté completamente accionado, colocar el cambio en posición de estacionamiento (o primera marcha en autos manuales) y, si es posible, calzar las ruedas con un objeto que impida el movimiento.




