Guardaparques intervinieron en La Usina tras detectar un asado en zona prohibida del Parque Los Alerces.
En el marco de la emergencia ígnea que afecta a la región cordillerana de Chubut, una pareja de turistas fue sancionada por encender fuego en una zona prohibida del Parque Nacional Los Alerces, pese a la vigencia de una prohibición total y a múltiples advertencias previas. El episodio ocurrió en un contexto crítico, con incendios forestales activos y un ecosistema altamente vulnerable.
Un asado en medio de la prohibición total
El hecho se registró poco antes del mediodía del viernes 9 de enero, en el sector conocido como La Usina, una playa ubicada en la cabecera del Lago Futalaufquen, próxima al estacionamiento principal. Allí, una pareja proveniente de Berazategui, en el sudeste del Gran Buenos Aires, encendió carbón para cocinar un asado en fogones que se encuentran clausurados debido al riesgo extremo de incendios.
La región atraviesa una emergencia ígnea que impide cualquier tipo de uso del fuego dentro del área protegida, como medida preventiva frente a las condiciones climáticas adversas y la sequedad del suelo.
Advertencias en el ingreso al Parque
Los turistas ingresaron al Parque Nacional por la Portada Centro, uno de los accesos habilitados durante la contingencia, junto con la Portada Sur hacia la represa Futaleufú. En ese punto de control, recibieron información detallada por parte del personal sobre el incendio denominado “Puerto Café”, iniciado el 9 de diciembre en la zona del Lago Menéndez y extendido hacia los lagos Verde y Rivadavia.
Las autoridades explicaron a cada visitante las restricciones vigentes, el uso diurno permitido en sectores específicos y las condiciones de acampe habilitadas desde el Lago Futalaufquen hasta la Quebrada del León, donde el tránsito permanece interrumpido hacia la Portada Norte por razones operativas y de seguridad.
Alertas ignoradas y denuncia de un automovilista
A pesar de haber recibido esta información, la pareja se instaló en La Usina y consultó a otros visitantes sobre la posibilidad de utilizar los fogones. Los testimonios coinciden en que la respuesta fue negativa y unánime: el uso del fuego estaba prohibido en todo el parque. Sin embargo, los turistas desoyeron las advertencias y continuaron con la preparación del asado.
La situación fue advertida por un automovilista que observó una columna de humo y dio aviso inmediato a las autoridades. Personal de Guardaparques se desplazó al lugar, constató el fuego activo y ordenó su extinción inmediata.
Acta de infracción y secuestro de la parrilla
Tras apagar las brasas para evitar cualquier riesgo de propagación, los guardaparques labraron el acta de infracción correspondiente y realizaron el secuestro preventivo de la parrilla utilizada. Posteriormente, los turistas fueron citados en la Intendencia del Parque Nacional Los Alerces, en Villa Futalaufquen, donde se les notificó la gravedad de la falta y se les solicitó el descargo administrativo formal.
Según ADNSUR, as autoridades remarcaron que la señalización existente y la información brindada en el ingreso al parque resultan suficientes para justificar la sanción aplicada.
Descargo, sanción y devolución del elemento
Durante su defensa, la pareja alegó desconocer que esos fogones específicos estaban alcanzados por la prohibición y sostuvo que contaban con un matafuegos cercano. Este argumento fue desestimado por las autoridades, quienes explicaron que, en un entorno de bosque seco, las chispas y el calor superan cualquier capacidad de control doméstico.
Finalmente, los infractores reconocieron la falta, abonaron la multa correspondiente y, tras concretarse el pago, la parrilla fue devuelta, quedando cerrado el trámite administrativo.
Un contexto ambiental crítico
Al momento del incidente, gran parte del parque se encontraba cubierta por una densa capa de humo, con visibilidad reducida y olor persistente a madera quemada. El incendio activo en las zonas de los lagos Menéndez, Verde y Rivadavia moviliza a brigadistas, aviones hidrantes y helicópteros en un operativo constante.
Desde la Administración de Parques Nacionales reiteraron el pedido de máxima responsabilidad a los visitantes, recordando que cualquier descuido —colillas, brasas o elementos inflamables— puede generar focos secundarios y agravar una situación ambiental ya extrema.




