Ecuador intensifica su batalla contra los cárteles de la droga al sellar una alianza estratégica con un centro de inteligencia europeo con sede en Lisboa.
El acuerdo, anunciado por el Ministerio de Defensa, busca potenciar el intercambio de información para interceptar cargamentos de cocaína que salen del Golfo de Guayaquil con destino a Europa y Estados Unidos.
Una alianza clave en el corazón de Lisboa
El gobierno del presidente Daniel Noboa formalizó la cooperación con el Centro Operativo Internacional de Análisis de Inteligencia Marítima para los Estupefacientes (MAOC-N). Este organismo, instalado en Lisboa desde 2007, funciona como un hub donde convergen policías, agentes de aduanas y militares de varios países, incluyendo Francia, España, Gran Bretaña, Colombia y Brasil.
Según el Ministerio de Defensa de Ecuador, esta colaboración contribuirá directamente a las operaciones contra el narcotráfico, con un énfasis especial en el Golfo de Guayaquil. El objetivo declarado es «reducir los flujos ilícitos hacia la Unión Europea y otros destinos». La información fue confirmada por el ministerio en un comunicado oficial, según DW.
Guayaquil: el nuevo frente de inteligencia portuaria
Paralelamente al acuerdo con el MAOC-N, y con apoyo de la Unión Europea, Ecuador inauguró en Guayaquil un puesto de inteligencia marítima y portuaria. Este centro será operado conjuntamente por la Policía Nacional y la Armada del Ecuador.
Durante la inauguración, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, destacó la importancia estratégica de esta iniciativa: «Aquí se construye la ventaja más importante: anticiparse, decidir mejor y actuar con mayor efectividad». Se espera que este puesto sea clave para golpear las estructuras del narcotráfico que operan desde este núcleo criminal.
El contexto de la crisis: récords de violencia y decomisos
Estas medidas se enmarcan en la política de mano dura impulsada por el presidente Noboa, quien busca apoyo internacional para enfrentar a los numerosos cárteles que operan en el país. Ecuador se ha convertido en un corredor crucial para el narcotráfico internacional, siendo la puerta de salida de la cocaína producida en Colombia y Perú.
Las cifras reflejan la magnitud del problema:
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Decomiso récord: En 2025, las autoridades ecuatorianas incautaron aproximadamente 227 toneladas de droga.
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Violencia extrema: El país cerró el año pasado con una tasa de homicidios récord, cercana a los 52 asesinatos por cada 100,000 habitantes, según cálculos preliminares del Observatorio del Crimen Organizado.
La alianza con el centro europeo no solo busca combatir el tráfico de estupefacientes, sino que también se espera que facilite la lucha contra el lavado de activos y el tráfico de armas, municiones y explosivos, flagelos íntimamente ligados al narcotráfico.




