Alerta en Chubut: refuerzan los operativos por un fin de semana crítico.
La cordillera de Chubut enfrenta una de sus pruebas más duras ante el avance persistente del fuego. Con un pronóstico que anticipa calor extremo y vientos intensos, las autoridades han decidido blindar los operativos en Puerto Patriada y el Parque Nacional Los Alerces.
Actualmente, más de 400 brigadistas combaten las llamas en un escenario de extrema complejidad, marcado por la sequía más severa de las últimas seis décadas. El objetivo principal de las cuadrillas es sofocar los puntos calientes antes de que las ráfagas del fin de semana reactiven los focos que aún permanecen bajo vigilancia.
Máxima vigilancia en Los Alerces y Lago Rivadavia
En el Parque Nacional Los Alerces, el panorama sigue siendo delicado. Los sectores del brazo sur del Lago Menéndez, Lago Verde y Lago Rivadavia han sufrido daños considerables en sus bosques nativos. La situación obligó a la evacuación preventiva de 15 personas en el sector de Rivadavia, luego de que un rayo iniciara un foco que se expandió rápidamente por la falta de humedad en el suelo. El gobernador Ignacio Torres enfatizó la gravedad del contexto actual al señalar que la provincia padece un déficit hídrico histórico.
Según Río Negro, el despliegue de recursos para enfrentar esta catástrofe no tiene precedentes. Se encuentran operativos 14 medios aéreos en Los Alerces y otros cinco en Puerto Patriada, trabajando en conjunto con drones de monitoreo y equipos terrestres del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y brigadas de distintas provincias que llegaron para prestar apoyo logístico en las zonas de más difícil acceso.
Tareas de enfriamiento y control en Puerto Patriada
En lo que respecta a Puerto Patriada, los esfuerzos de este viernes se concentran en el margen oeste del lago. Allí, el personal de incendios forestales realiza intensas tareas de enfriamiento sobre el último punto caliente activo detectado. El jefe de Operaciones, Sandro Lobos, explicó que se busca preservar un sector de lengas y matorrales que sobrevivió a los grandes incendios de 2015, por lo que la precisión en el trabajo de los rescatistas es vital.
Aunque el foco en Patriada se considera bajo control, la persistencia de rescoldos en áreas como El Coihue obliga a mantener guardias de cenizas permanentes. Los brigadistas aguardan que el esfuerzo realizado en el terreno se vea complementado por la llegada de precipitaciones, aunque por ahora la prioridad es el monitoreo constante para evitar que las altas temperaturas vuelvan a descontrolar el fuego en las áreas cercanas a los sectores poblados.




