Tras un prolongado receso en Colombia y sin ofertas concretas, el extremo colombiano regresó a Mendoza, se puso a disposición del club y definió una cláusula de rescisión activa desde julio.
La incertidumbre sobre el futuro de Sebastián Villa en Independiente Rivadavia ha llegado a su fin. El extremo colombiano, que permaneció en su país natal analizando opciones tras el cierre de la temporada, arribó a Mendoza en la madrugada de este viernes y se reincorporó al plantel «leproso».
Según informó el portal especializado TyC Sports, tras una reunión con la dirigencia que preside Daniel Vila, se estableció una nueva cláusula de salida de 6 millones de dólares, que estará vigente a partir del 1 de julio de 2026.
Del ultimátum dirigencial al regreso sorpresa
El desenlace de esta novela se dio tras un ultimátum claro de la dirigencia a Villa. Ante la falta de una oferta de venta concreta que satisficiera al club, desde la institución le comunicaron que debía regresar a los entrenamientos o presentar una propuesta seria.
Las opciones en el exterior, que incluían sondeos de equipos de México y Brasil como Cruz Azul y Santos, no se materializaron en una negociación firme. El propio Santos, que recientemente cerró el fichaje del delantero brasileño Gabigol, no avanzó más allá de una oferta de 5 millones de dólares por Villa, cifra considerada insuficiente.
Frente a este escenario, y con un contrato vigente hasta diciembre de 2026, Villa optó por el regreso. «Dios al mando», escribió en sus redes sociales antes de embarcar rumbo a Argentina, donde se sumó a la concentración del equipo para el debut en el Torneo Apertura ante Atlético Tucumán.
Una cláusula definida y un rol inmediato en el equipo
La reunión clave entre el jugador y la cúpula dirigencial no solo selló su regreso, sino que también estableció las nuevas reglas de juego. Se fijó una cláusula de rescisión de 6 millones de dólares, desmintiendo versiones previas que hablaban de una exigencia de 12 millones. Este monto estará activo a partir del próximo 1 de julio, por lo que cualquier club interesado en adquirir sus servicios antes de esa fecha deberá superar esa cifra.
A nivel deportivo, aunque Villa no está en condiciones físicas para jugar tras faltar a la pretemporada, su presencia es una gran noticia para el entrenador Juan Manuel Berti, quien lo considera una pieza fundamental. En la temporada pasada, el colombiano fue clave para el histórico ascenso a Primera División, disputando 38 partidos, con 6 goles y 10 asistencias.
Un mercado tranquilo y la mirada puesta en el futuro
El caso Villa refleja la dinámica de un mercado de pases particularmente tranquilo para el fútbol argentino en esta ventana. A diferencia de movimientos resonantes en otras ligas, como el regreso de Gabigol al Santos en Brasil o la posible salida de Gabriel Jesús del Arsenal en Europa, el panorama local ha sido más estático.
La decisión del colombiano de honrar su contrato y regresar, estableciendo un precio claro para su futuro, aporta certidumbre tanto para el jugador como para un Independiente Rivadavia que lo necesita enfocado de cara al desafío de mantener la categoría.
Sebastián Villa e Independiente Rivadavia han encontrado una salida pragmática a un impasse que se prolongaba desde el final de la temporada. El jugador regresa a poner su talento al servicio del equipo que lo vio campeón, mientras que el club ha logrado establecer un valor de mercado concreto y retener, al menos por ahora, a una de sus figuras. Con la pelota otra vez en sus pies y un camino definido para una eventual salida, Villa tiene por delante la oportunidad de reconquistar su nivel y ayudar al «leproso» en la Primera División, antes de que suena la campana para un posible traspaso en el medio año.




