La lesión de Battaglia habilitó un cupo extraordinario, pero el pase del colombiano entró en zona de turbulencia. El Xeneize reformuló la oferta y espera una respuesta, mientras Paranaense acecha y el reloj aprieta.
Boca necesitaba un refuerzo y la urgencia se convirtió en emergencia. La grave lesión en el tendón de Aquiles de Rodrigo Battaglia habilitó una ventana especial de diez días para incorporar un reemplazante, pero lo que parecía encaminado con Edwuin Cetré hoy es una novela sin final abierto.
El extremo colombiano tenía todo acordado con el Xeneize. Sin embargo, los estudios médicos detectaron una dificultad vinculada a una operación antigua en su rodilla y las alarmas se encendieron en Brandsen 805. Según TyC, la negociación entró en pausa y obligó a la dirigencia a reformular los términos del pase.
Cetré, entre Boca y una contraoferta desde Brasil
Mientras el club de la Ribera rearmaba su propuesta para presentarle a Estudiantes, desde Brasil comenzaron a mover fichas. Athletico Paranaense volvió a la carga por el atacante y busca arrebatárselo al Xeneize en el sprint final del mercado.
En ese contexto, la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme pasó del «está todo hecho» a renegociar contrarreloj. La nueva oferta de Boca es un préstamo con opción de compra, una fórmula que intenta destrabar el pase y convencer al Pincha, dueño de su ficha.
El reloj, el peor enemigo: el miércoles 18 vence el plazo
La AFA confirmó que el cupo extraordinario por la lesión de Battaglia vence el miércoles 18 de febrero. Quedan apenas seis días para inscribir al reemplazante y, por ahora, el único nombre concreto es el de Cetré.
Si la operación no se cierra antes de esa fecha, Boca no perderá automáticamente la chance de sumar un refuerzo, pero el escenario se complicará. La alternativa sería vender o ceder al exterior a algún futbolista del plantel, lo que habilitaría una nueva ventana para incorporar hasta el 31 de marzo. Una prórroga, sí, pero con costo político y deportivo.
Dos refuerzos por uno: la estrategia de Riquelme
El objetivo del Consejo de Fútbol es claro: utilizar este cupo para sumar a Cetré y no tener que canjearlo por una venta al exterior. ¿El motivo? Liberar esa segunda ventana para ir por un centrodelantero, un puesto diezmado por las lesiones y donde hoy no hay nombres definidos más allá del rumor que vincula a Ezequiel «Chimy» Ávila.
La jugada maestra de Román sería doble: Cetré para el ataque, más un nueve de área con la ventana que se abriría recién en marzo. Pero para eso, primero debe destrabar el caso colombiano. Y el tiempo, en La Ribera, ya no es aliado.




