Bunge y Viterra se fusionan: nace el mayor gigante del agro en Argentina.
Tras un extenso proceso de aprobaciones regulatorias que se prolongó por más de dos años, la integración entre Bunge y Viterra es finalmente una realidad en territorio argentino. Esta megaoperación, valorada en aproximadamente u$s18.000 millones a nivel global, redefine por completo el mapa agroindustrial del país al unificar las plataformas de dos de los mayores jugadores del mercado mundial de commodities. Con esta unión, la nueva estructura se posiciona como el principal exportador de granos y subproductos de la Argentina.
El cierre de esta etapa transitoria implica que ambas compañías dejarán de operar como entidades separadas para consolidar sus activos logísticos e industriales. Según iProfesional, esta fusión no solo representa un cambio nominal, sino una reconfiguración operativa profunda que impactará de lleno en la competencia por la originación de granos y la dinámica comercial del complejo cerealero-oleaginoso, motor fundamental de la economía nacional.
Liderazgo regional y sinergias operativas en el Cono Sur
La nueva organización integrada ya tiene definido su esquema de conducción para la región. Vladimir Barisic, quien hasta el momento se desempeñaba como responsable de las operaciones de Viterra en Argentina, Paraguay y Uruguay, asumió el rol de Country Manager de Bunge para el Cono Sur. Bajo su mando quedará la tarea de unificar los equipos de trabajo, las terminales portuarias y las redes de procesamiento para capturar sinergias que permitan reducir costos y ganar eficiencia frente a los mercados internacionales.
A nivel global, la compañía continuará bajo la dirección de Greg Heckman. El objetivo de la fusión es claro: ganar escala y diversificación en un contexto global de márgenes ajustados y alta volatilidad. Para la Argentina, esto significa que la infraestructura portuaria, especialmente en el nodo estratégico del Gran Rosario, operará ahora bajo una única y poderosa coordinación comercial.
El impacto de la concentración en el principal sector exportador
La consolidación de Bunge y Viterra reaviva el debate sobre la concentración en el complejo sojero, el principal generador de divisas del país. Al sumar los volúmenes de ambas empresas, la nueva entidad adquiere un peso determinante en la formación de precios y en la negociación con productores y cooperativas. Esta posición de liderazgo absoluto le otorga una capacidad de influencia sin precedentes sobre el flujo de exportaciones agroindustriales argentinas.
Expertos del sector señalan que este movimiento es una señal clara para los mercados financieros sobre la búsqueda de escala en el negocio de los commodities. En un escenario marcado por tensiones geopolíticas y cambios en la demanda de Asia, contar con una plataforma integrada verticalmente permite a Bunge fortalecer su posición competitiva frente a otros grandes traders globales, minimizando riesgos en la cadena de suministro.
Un gigante con historia y presencia global
Bunge, con más de dos siglos de trayectoria y sede en St. Louis, integra ahora a su estructura la vasta red de procesamiento y molienda de Viterra. Esta megafusión se inscribe en una tendencia mundial de consolidación donde solo los actores con mayor escala logran sostener la competitividad. Para el mercado argentino, el nacimiento de este gigante refuerza la relevancia del país en la estrategia global de agronegocios, aunque también plantea desafíos regulatorios respecto al equilibrio de fuerzas en el comercio exterior.




