Argentina recupera el mercado europeo para exportar carne aviar.
En un avance fundamental para las economías regionales y el sector agroindustrial, la Unión Europea (UE) anunció oficialmente la reapertura de sus fronteras para la carne aviar argentina. El mercado permanecía cerrado desde agosto pasado debido a un brote de influenza aviar altamente patógena (IAAP) que afectó el estatus sanitario del país. La medida, que entrará en vigencia a partir del próximo 1° de marzo, representa un espaldarazo a la producción nacional y al cumplimiento de los estrictos protocolos internacionales exigidos por el bloque europeo.
La decisión quedó plasmada en el Reglamento (UE) 2026/278, publicado recientemente en el Diario Oficial de la UE. Según Diario El Argentino, este logro es el resultado de una gestión coordinada entre la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la Cancillería y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismos que trabajaron para demostrar la erradicación de la enfermedad en las granjas comerciales y recuperar el estatus de país libre de IAAP ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Un destino estratégico con crecimiento exponencial
La relevancia de la Unión Europea para el sector avícola argentino no es solo simbólica, sino estrictamente económica. Durante el año 2024, las exportaciones de este rubro hacia el Viejo Continente experimentaron un salto notable del 140% en comparación con el ciclo anterior, alcanzando los 12 millones de euros. Lejos de estancarse, la tendencia alcista se profundizó en 2025: entre enero y noviembre de ese año, los envíos rozaron los 17 millones de euros, consolidando un incremento del 41% interanual.
Para los productores locales, este mercado es sinónimo de alto valor agregado. La carne aviar argentina compite en un bloque que impone los estándares sanitarios más rigurosos del planeta, por lo que la reapertura funciona como un «sello de calidad» que mejora el posicionamiento del país frente a otros compradores globales. La restitución del flujo comercial permite proyectar un 2026 con niveles de divisas que podrían superar los récords alcanzados antes del cierre preventivo.
El proceso de control y el estatus sanitario
El camino hacia la reapertura no fue sencillo. Para que la UE volviera a confiar en la sanidad de las aves argentinas, el SENASA debió implementar un programa de vigilancia epidemiológica exhaustivo que garantizara que el virus de la influenza aviar ya no circulaba en las zonas de producción exportable. Este esquema incluyó monitoreos constantes, auditorías en granjas y una coordinación técnica sin fisuras con el sector privado para evitar nuevas filtraciones del virus.
La erradicación de la enfermedad en el circuito comercial fue la pieza clave. Al alinearse con las recomendaciones de la OMSA, Argentina recuperó la credibilidad necesaria para que los inspectores europeos levantaran las restricciones. Los exportadores destacan que, más allá de la recuperación de las ventas, este hito reafirma la competitividad técnica del país para enfrentar crisis sanitarias de alto impacto sin perder presencia permanente en los mercados más exigentes.
Perspectivas para el ciclo exportador 2026
Con la fecha confirmada del 1° de marzo para el reinicio de los embarques, las empresas del sector ya preparan la logística necesaria para abastecer la demanda europea. La reapertura ocurre en un contexto donde la carne blanca argentina gana terreno por su eficiencia productiva y calidad. La articulación público-privada será determinante en los próximos meses para sostener este estatus y asegurar que la producción nacional siga escalando en volumen y facturación dentro de un mercado estratégico que hoy vuelve a abrir sus puertas.




