Las áreas naturales de Chubut más allá del mar.
La provincia de Chubut consolidó un inicio de año excepcional en materia de turismo, registrando un movimiento masivo en sus reservas y parques durante el primer mes de 2026.
Según datos oficiales del Ministerio de Turismo provincial, más de 80.000 personas recorrieron el sistema de áreas naturales protegidas, marcando una tendencia que combina los clásicos avistajes de fauna con un creciente interés por la geología y la prehistoria patagónica. Este flujo de visitantes no solo ratifica el liderazgo regional de la provincia, sino que destaca la diversificación de destinos que ofrecen experiencias únicas tierra adentro.
El dominio de la costa y el impacto de los cruceros
Como es habitual en la temporada estival, la fauna marina traccionó la mayor parte de los ingresos, con Península Valdés a la cabeza de las preferencias al superar los 48.000 ingresos. Según LM Neuquén, el perfil del visitante durante enero estuvo compuesto por una sólida base de residentes locales y turistas nacionales, sumados a más de 10.000 extranjeros que llegaron atraídos por la biodiversidad del Atlántico Sur. Este componente internacional se vio potenciado por el arribo de ocho cruceros de gran porte a Puerto Madryn, lo que generó un derrame económico vital para los prestadores de servicios de la zona.
En el podio de las áreas costeras, Punta Tombo y su emblemática pingüinera de Magallanes ocuparon el segundo lugar con 16.000 visitas, seguidas de cerca por Punta Loma, que con sus colonias de lobos marinos superó los 8.500 ingresos. Asimismo, experiencias específicas como el buceo con lobos marinos mostraron un crecimiento interanual del 13%, consolidándose como una de las actividades de aventura con mayor proyección en el Golfo Nuevo.
Piedra Parada y el Bosque Petrificado: el auge del interior
Más allá de la costa, el ranking de enero reveló sorpresas que demuestran el potencial del Chubut prehistórico y volcánico. En el cuarto lugar de las preferencias se ubicó el Área Natural Protegida Piedra Parada, situada cerca de Esquel, que recibió a 4.000 personas. Esta imponente formación rocosa de más de 50 millones de años se ha convertido en un centro de peregrinación para escaladores y entusiastas del trekking que buscan paisajes diferentes a la estepa marítima.
Por otro lado, el Bosque Petrificado Sarmiento continúa ganando terreno como destino de turismo científico y educativo, recibiendo a cientos de personas interesadas en sus troncos milenarios. Entre estos dos puntos del interior, el Cabo Dos Bahías también mantuvo cifras relevantes con más de 2.300 visitas. Desde la cartera de Turismo remarcaron que estos espacios cumplen un rol estratégico en la educación ambiental y el fortalecimiento de las economías locales, permitiendo que el beneficio del turismo llegue a comunidades más allá de los centros tradicionales.




