El Municipio comenzó a aplicar estrictas multas de hasta $500.000 a los ocupantes de casillas en Playa Paraná que construyen estructuras fijas, como decks, incumpliendo las ordenanzas de uso del espacio público.
La sanción se aplicó tras un operativo de fiscalización donde se incautaron elementos adheridos al suelo, en un intento por ordenar el área y garantizar el acceso equitativo a la costa para todos los vecinos. Según Jornada.
El Operativo: Incautaciones y Advertencias para Ordenar la Costa
Según información del medio El Once, personal municipal llevó a cabo procedimientos el pasado martes para retirar estructuras no autorizadas. Néstor Siri, coordinador de Tránsito y Transporte, explicó que, si bien la mayoría de los usuarios acepta las condiciones al ser notificada, un grupo persiste en violar las normas. “Hay otras personas que no aceptan las condiciones y buscan establecer sus pautas, que van a contramano de lo establecido”, afirmó Siri. Durante el operativo, se procedió a la incautación de todo elemento adherido al suelo que no formara parte original de la casilla, una medida que –según el funcionario– disuadió a otros usuarios de seguir el mismo camino.
El Fundamento: Equidad y Acceso para Todos los Vecinos
La acción municipal se enmarca en un plan más amplio de ordenamiento de Playa Paraná. El objetivo principal, según señalaron las autoridades, es evitar que las construcciones fijas privatizen el espacio y dificulten el acceso a la costa. “Cuando se hacen este tipo de construcciones fijadas al suelo, hace que al vecino que quiere acercarse a la costa y poner una sombrilla se le torne dificultoso. Eso no era parte de lo que habíamos pactado”, fundamentó Siri. La multa de $500.000 pesos corresponde a la primera infracción, tal como lo establece la ordenanza, buscando desalentar estas prácticas con una sanción económica significativa.
Futuros Ajustes: Un Ordenamiento en Evolución
Si bien la postura actual es de firmeza ante el incumplimiento, el coordinador municipal no descartó introducir modificaciones a futuro. “Hay cosas por mejorar, así que no descartamos que en un futuro introduzcamos algunos cambios porque lo que se busca en definitiva es que cualquier vecino pueda disfrutar del uso”, reconoció Siri. Esta declaración deja abierta la puerta a posibles readecuaciones de las pautas para las próximas temporadas, con el fin de optimizar los espacios y su utilización, siempre priorizando el carácter público y accesible de la playa.




