La justicia habló y esta vez no hubo vuelta atrás. En un fallo que sacude a la comunidad religiosa de Trelew y envía un mensaje claro contra los abusos en contextos de poder, el Superior Tribunal de Justicia del Chubut confirmó la condena a 14 años de prisión para un pastor evangélico acusado de abusar sexualmente de una menor de edad.
El hombre, que se valía de su posición como ministro de culto para ganarse la confianza de su víctima, había sido declarado culpable por un jurado popular y ahora, tras agotar todas las instancias de apelación, deberá cumplir la pena en su totalidad.
Los hechos, ocurridos entre marzo y noviembre de 2022, conmocionaron a la congregación del sur de Trelew y pusieron en agenda la vulnerabilidad de los menores en ámbitos religiosos. Según Jornada.
El abuso detrás del altar: cómo un pastor engañó a su víctima
La historia, tan triste como desgarradora, tuvo como escenario una iglesia evangélica del sur de Trelew. El condenado, un pastor que oficiaba como guía espiritual de su comunidad, aprovechó su investidura y la confianza que esta generaba para acercarse a una menor que por entonces tenía apenas 14 años. Entre marzo y noviembre de 2022, los abusos se repitieron en silencio, en un contexto de sometimiento y manipulación que la víctima tardó en poder denunciar.
Durante el juicio, que se realizó bajo la modalidad de juicio por jurados, quedó acreditado que el imputado cometió abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal, ambos delitos agravados por dos circunstancias que endurecen la pena: su condición de ministro de culto y el contexto de violencia de género en el que se desarrollaron los hechos. El veredicto del jurado popular fue contundente: culpable.
Tres instancias y un mismo final: la condena queda firme
Tras conocerse el fallo del juez Fabio Monti, que impuso la pena de 14 años de prisión, la defensa del pastor no se quedó de brazos cruzados. En julio de 2025, los abogados del condenado presentaron una impugnación ante la Cámara Penal de Trelew, buscando revertir o al menos reducir la sentencia. Pero los jueces Alejandro Defranco, César Zaratiegui y Adrián Barrios revisaron el caso y decidieron confirmar la condena en todos sus términos.
El caso no terminó ahí. La defensa llevó el asunto hasta la última instancia provincial: el Superior Tribunal de Justicia. Allí, los ministros Camila Lucía Banfi Saavedra, Mario Vivas, Andrés Giacomone y Silvia Bustos analizaron los planteos y, en una resolución firmada recientemente, votaron de manera unánime por rechazar cualquier atenuante y dejar firme la pena. El pastor, desde ahora, tiene un destino sellado: los próximos 14 años los pasará tras las rejas.
El rol clave de la fiscalía especializada en género
Detrás de esta condena ejemplar hay un trabajo minucioso que merece ser destacado. La investigación y la acusación estuvieron a cargo del equipo especializado en violencia de género del Ministerio Público Fiscal de Trelew, un área que se creó justamente para abordar este tipo de delitos con la perspectiva y la profundidad que requieren.
Las fiscales Silvia Pereira y Claudia Ibáñez, junto a la funcionaria Rocío Lorenzo, Melina Da Graca y el licenciado Esteban Pruzzo, llevaron adelante una investigación que logró acreditar no solo los abusos, sino también el contexto de poder y vulnerabilidad en el que se cometieron. Su trabajo fue clave para que el jurado popular primero, y los jueces después, entendieran la gravedad de lo ocurrido y actuaran en consecuencia.
Con la firma del Superior Tribunal de Justicia, la causa llega a su fin. El pastor condenado ya no tiene caminos judiciales para evitar la cárcel y deberá cumplir los 14 años de prisión que la justicia le impuso. Para la víctima, hoy de 18 años, el fallo representa un cierre necesario después de años de lucha y silencio. Para la sociedad, un recordatorio de que el abuso de poder, venga de donde venga, tiene nombre y apellido, y consecuencias.




