El Gobierno frena el paro de colectivos con la conciliación obligatoria.
En una jornada marcada por la incertidumbre de miles de usuarios en todo el interior del país, el Ministerio de Capital Humano intervino de manera directa en el conflicto del transporte. A través de la Secretaría de Trabajo, el Ejecutivo nacional dictó la conciliación obligatoria, logrando desactivar de forma inmediata el paro nacional que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) tenía previsto iniciar. La resolución impone un paréntesis de 15 días en las medidas de fuerza, obligando a las partes a retomar el diálogo en un clima de alta tensión por las paritarias y el avance de las reformas laborales.
La decisión oficial tiene como objetivo primordial evitar el colapso de la movilidad urbana en las provincias, donde la falta de acuerdo salarial entre el gremio y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) ya amenazaba con paralizar los servicios. Según Canal 12 Web, esta medida retrotrae el conflicto al estado previo al anuncio del paro, exigiendo a las empresas garantizar la operatividad total de las flotas y al sindicato levantar cualquier acción directa mientras duren las negociaciones.
Capital Humano y el desafío de la paz social
La gestión de Javier Milei utiliza esta herramienta legal para ganar tiempo en un tablero complejo, donde la quita de subsidios nacionales ha dejado a las provincias y a las empresas en una situación financiera delicada. Al dictar la conciliación, el Gobierno nacional no solo busca frenar el paro de colectivos, sino también sentar un precedente sobre cómo se manejarán los conflictos gremiales en el marco de la actual agenda legislativa de reforma laboral.
Desde la Secretaría de Trabajo se enfatizó que el cumplimiento de la norma es innegociable. Se advirtió formalmente que, si la UTA decide no acatar la conciliación, el gremio podría enfrentar sanciones administrativas severas, que incluyen desde multas económicas hasta la puesta en duda de la personería gremial. Por otro lado, la FATAP deberá demostrar avances en la oferta salarial para destrabar una paritaria que parece estancada desde inicios de año.
Negociaciones bajo la lupa de la Secretaría de Trabajo
El cronograma de audiencias ya ha sido fijado y será fiscalizado de cerca por las autoridades laborales. Durante las próximas dos semanas, empresarios y sindicalistas deberán acercar posiciones en torno a la nueva estructura de costos del sector. La intención del Ejecutivo es que el conflicto no escale, entendiendo que el transporte es un servicio esencial que impacta directamente en la productividad y la paz social.
El escenario de fondo es la discusión por los convenios colectivos de trabajo en un contexto de austeridad fiscal. Mientras la Secretaría de Trabajo monitorea cada reunión, el sector del transporte permanece en alerta, sabiendo que, si al finalizar el plazo de 15 días no hay una respuesta satisfactoria al reclamo salarial de los choferes, la posibilidad de un paro general volverá a estar sobre la mesa con una fuerza renovada.




