Desde la experiencia personal y el dolor transformado en lucha, destacaron que donar es un acto que salva vidas y brinda esperanza a cientos de personas que esperan un trasplante.
Con folletos informativos, diálogo cara a cara y una fuerte carga emotiva, integrantes de la Asociación Madres Solidarias llevaron adelante en la rambla céntrica de Puerto Madryn una jornada de concientización sobre la donación de órganos, en un espacio público muy concurrido, con el objetivo de informar, despejar dudas y derribar los temores que todavía existen en torno a esta temática.
“Somos mujeres y madres comprometidas en dar a conocer todo lo que tiene que ver con la donación de órganos: las leyes, los derechos y todo lo establecido para que la gente pueda informarse”, explicó al iniciar la actividad.
En la misma línea, Mónica de Bonora, madre de Eduardo, quien se encuentra en tratamiento de diálisis y a la espera de un trasplante, remarcó la importancia de estas acciones públicas. “Cada tanto salimos a la calle, a distintos lugares, para que la gente pueda quitarse esos miedos. La gente se acerca, lee los panfletos, pregunta, y eso ya es muy positivo”, señaló.
Coincidieron en que uno de los principales obstáculos sigue siendo el miedo y los mitos asociados a la donación. “La gente nos cuenta experiencias, dolores, situaciones familiares que los hacen dudar. Nosotros estamos acá para hablar, para escuchar y para explicar que donar órganos salva muchas vidas”, expresó Chacón.
Mónica relató uno de los testimonios recientes que refleja esos temores: “Un señor me decía que donar le parecía algo raro, porque un familiar falleció y se lo entregaron ‘todo chiquito’ porque le habían sacado los órganos. Yo le dije algo muy simple y muy real: entre que los órganos los coman los gusanos o que le den vida a otra persona, es preferible dar vida”.
Las integrantes de Madres Solidarias subrayan que, muchas veces, es difícil comprender el valor de la donación en medio del dolor por una pérdida. Sin embargo, destacan que una decisión tomada en vida puede transformar la realidad de otras familias. “A través del dolor de perder a un ser querido, se puede dar la oportunidad de que otros recuperen la esperanza y la vida”, afirmaron.
Además, recordaron que en Argentina todas las personas son donantes según la legislación vigente, y que la campaña apunta especialmente a quienes manifiestan su negativa. “Vamos por ellos, por los que dicen ‘yo no quiero ser donante’. Vamos a decirles que donar es dar vida, que nadie se salva de la muerte, pero sí podemos elegir dar esperanza”, remarcaron.
Desde la experiencia personal, Mónica explicó lo que significa un trasplante para quienes atraviesan tratamientos como la diálisis. “Cuando una persona se trasplanta, mejora su calidad de vida. De eso se trata esta lucha: de vida, de esperanza y de calidad de vida”.
Finalmente, dejaron un mensaje claro y directo a la comunidad: “No tengan miedo. Donar órganos es un acto de amor. Es dar vida. Hay muchas personas esperando, como nuestros hijos, y gracias a un donante pueden seguir viviendo”.




