María Inés Rodríguez Aguilar presentó su renuncia y cuestionó la decisión del gobierno de Javier Milei. Quién es y hace cuánto dirigía la institución.
La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia luego de la oficialización del traspaso del sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos, de acuerdo al decreto 81/2026 publicado este martes en el Boletín Oficial.
«Este conflicto no es nuevo en la Nación, ya pasó en 1844 cuando San Martín se lo dona a Rosas, luego cuando interviene Sarmiento y así forma parte de los sectarismos extremos que hacen a la sociedad», explicó la historiadora a Clarín y definió la decisión del presidente Javier Milei como «una interpretación muy original» de la donación del prócer.
El Gobierno argumentó en el decreto: «La presente medida se inscribe en una decisión del Estado nacional orientada a honrar la historia nacional, asegurar una administración responsable del patrimonio público y reafirmar, a través de sus símbolos fundacionales, la soberanía, la independencia y la libertad como principios rectores del orden republicano». De acuerdo con C5N.
Empleados del museo también señalaron que en las redes sociales de la institución, un grupo de jóvenes libertarios dejó comentarios en contra de la permanencia del sable de San Martín en el edificio porque fue disposición de la dos veces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, que el arma se exhiba allí a través del decreto 843/2015.
A dónde se enviará el sable de San Martín
El sable quedará bajo la guarda y custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, creado por el propio Libertador, que será “responsable de su preservación, seguridad e integridad, conforme a las normas y protocolos que resulten aplicables”.
El decreto establece que la pieza será trasladada desde el Museo Histórico Nacional al cuartel de la unidad militar ubicada en la avenida Luis María Campos 554, en la Ciudad de Buenos Aires.
Los argumentos del Gobierno para trasladar el sable de San Martín
El sable fue donado al Estado Nacional en 1897, “incorporándose al acervo público con la finalidad de asegurar su preservación y custodia estatal”, explicó el decreto y recordó que “fue objeto de hechos ilícitos en dos oportunidades mientras se encontraba bajo la guarda del Museo Histórico Nacional, en los años 1963 y 1965”.
“Si bien fue recuperado, esas circunstancias, atendiendo a su valor histórico y simbólico, pusieron de manifiesto la necesidad de adoptar medidas orientadas a fortalecer su protección, seguridad y adecuado resguardo institucional”, indicó el Ejecutivo en los considerandos.
En base a ello, “mediante el Decreto N° 8756/67 se dispuso su guarda y custodia definitiva por parte del Regimiento de Granaderos a Caballo ‘General San Martín’”. Permaneció de esa manera hasta el decreto de CFK en 2015.
El paso de María Inés Rodríguez Aguilar por el Museo Histórico Nacional
Rodríguez Aguilar llegó al museo ubicado en el Parque Lezama en agosto de 2025, tras dejar su cargo como directora nacional de Museos y en reemplazo de Gabriel Di Megio, quien dirigía el Histórico desde 2020 y se fue con quejas por la falta de presupuesto.




