Desastre en la Comarca: Currilén advierte sobre pérdidas históricas.
La Comarca Andina atraviesa una de las crisis ambientales más severas de las últimas décadas, con incendios forestales que han desbordado los límites geográficos habituales. El intendente de El Maitén, Oscar Currilén, brindó un crudo panorama sobre la situación, subrayando que la magnitud del daño es todavía incalculable.
Con un frente ígneo que no da tregua, las autoridades locales y provinciales enfrentan un escenario de incertidumbre donde la prioridad absoluta es la contención de los focos activos y la asistencia inmediata a los pobladores que han visto desaparecer su capital de vida bajo las cenizas.
Un impacto sin precedentes en la producción y la fauna
La situación es desesperante para los productores rurales, especialmente en la zona de Cholila, donde el fuego ha arrasado con campos enteros, alambrados y ganado. Según La17, el intendente Currilén manifestó que la angustia es generalizada debido a que el fuego no ha quedado circunscripto a un solo punto, sino que se ha extendido de manera simultánea por diversos sectores de la comarca. “Se ha quemado muchísimo y no tenemos dimensión real de lo que se perdió”, afirmó con preocupación el jefe comunal.
El intendente sostuvo que la magnitud de este evento supera cualquier antecedente cercano en la región. El daño no es solo superficial; la muerte de animales que no lograron escapar de las llamas y la destrucción de las veranadas comprometen el sustento de familias que dependen exclusivamente de la ganadería. “Esto no se arregla en poco tiempo, va a llevar muchos años”, remarcó Currilén, señalando que el recuento final de las pérdidas solo será posible cuando el terreno se enfríe y se permita el ingreso seguro a las zonas más castigadas.
Solidaridad regional y el golpe al motor turístico
A pesar de la catástrofe, la emergencia ha despertado un fuerte sentido de comunidad entre los pueblos cordilleranos. Currilén destacó el despliegue logístico en El Maitén, donde se ha brindado alojamiento a 64 bomberos provenientes de la provincia de Córdoba que se trasladan diariamente al frente de batalla. “Acá no se miró el color político, se miró al que estaba perdiendo todo”, sostuvo, valorando el esfuerzo de voluntarios y brigadistas que trabajan sin descanso para proteger las viviendas y los recursos naturales.
El turismo, pilar económico de la Patagonia, también acusa el impacto del desastre. El humo persistente, el riesgo latente y los cortes preventivos en las rutas han derivado en una ola de cancelaciones de reservas en pleno febrero. No obstante, el entramado social de la comarca permanece en alerta permanente. Currilén concluyó que, si bien El Maitén no registra evacuados actualmente, la solidaridad entre localidades es la única herramienta para enfrentar esta tragedia ambiental que ya ha dejado una huella imborrable en el corazón de la cordillera chubutense.




