Alerta en Comodoro: informe revela riesgo extremo en el Cerro Hermitte.
La estabilidad geológica de Comodoro Rivadavia atraviesa horas críticas tras el deslizamiento ocurrido el pasado 18 de enero. Un equipo de especialistas ha presentado un documento técnico que pone de manifiesto la fragilidad del terreno en la zona norte de la ciudad, específicamente en la ladera que colinda con el barrio Médanos y el sector Sismográfica. El informe, que detalla la existencia de una falla profunda aún activa, enciende las alarmas sobre el peligro inminente de nuevos movimientos de suelo que podrían desencadenarse ante contingencias climáticas o intervenciones humanas inadecuadas.
Hallazgos geológicos y la inestabilidad de la ladera
El relevamiento técnico fue liderado por José Paredes, geólogo de la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), quien utilizó tecnología de drones, sondeos y tomografías eléctricas para mapear el subsuelo. Según ADNSUR, el principal objetivo de los estudios fue comprender por qué el movimiento de tierra no se completó totalmente el día del evento, identificando una superficie potencial de deslizamiento situada a gran profundidad, entre los 10 y 13 metros bajo el barrio Médanos.
Paredes explicó que el volumen de material involucrado asciende a unos 3.500.000 m³, lo que otorga una magnitud del problema que requiere soluciones de ingeniería geotécnica de nivel nacional. Sobre la complejidad del terreno, el especialista indicó: “Lo que ocurre en la ladera del cerro, inmediatamente detrás, ha dejado todo ese sector con un nivel de fragmentación muy importante y las intervenciones que se puedan hacer en el futuro tienen que considerar ese problema geológico para intentar estabilizar el sector, pero no como si fuera un solo bloque, sino mostrando que hay sectores diferentes que pueden responder de manera diferente ante futuras lluvias”.
El barrio Sismográfica: una zona inhabitable y con daños graves
La situación en el sector de Sismográfica es todavía más desoladora. El informe técnico clasifica la zona como inhabitable debido a la gravedad de los daños estructurales. Mientras algunas viviendas se han trasladado por el empuje del lodo, otras presentan fracturas totales que impiden cualquier intento de recuperación. La recomendación de los geólogos es tajante: definir un área de exclusión permanente para evitar tragedias personales ante la inestabilidad latente del cerro.
[Image showing structural damage in houses with visible ground fissures and foundation displacement in Comodoro Rivadavia]
“Todo ese sector es inhabitable de aquí al futuro. Habría que definir una zona directamente de no ingreso y luego, cumplidas estas etapas de tratar de desarmar aquellas casas que están en condiciones que lo permitan de forma segura, el resto debería ser demolido”, concluyó Paredes con contundencia. Las fisuras en la parte alta del Cerro Hermitte siguen presentes, lo que significa que el riesgo no ha disminuido; por el contrario, el sistema se mantiene en un equilibrio precario que exige monitoreo en tiempo real mediante tecnología láser para proteger la vida de los vecinos.




