Patagonia: el megaproyecto de GNL que generará 50.000 empleos.
El sur argentino se encamina a liderar una transformación energética sin precedentes. Con una inversión proyectada de USD 30.000 millones, el proyecto «Argentina LNG» busca posicionar a la Patagonia como un nodo exportador de gas natural licuado (GNL) de clase mundial. La iniciativa, que utiliza a Vaca Muerta como principal motor de abastecimiento, promete no solo equilibrar la balanza comercial del país, sino también redefinir el mercado laboral regional con la creación de miles de puestos de trabajo genuinos.
Infraestructura récord y una alianza internacional estratégica
El plan maestro incluye la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas, el más grande de la historia argentina, que conectará la cuenca neuquina con las costas de Río Negro. La 17, la iniciativa se sustenta en una alianza vinculante entre YPF, la italiana ENI y la petrolera árabe XRG. «Serían 20 mil millones de dólares en infraestructura y otros 10 mil millones de dólares en pozos», detalló Horacio Marín, CEO de YPF, al explicar la magnitud de los desembolsos previstos.
Uno de los hitos tecnológicos más disruptivos será la utilización de unidades flotantes de licuefacción. Se trata de dos buques de 400 metros de largo que funcionarán como plantas de enfriamiento en alta mar, transformando el gas a -160°C para su envío a mercados de Europa y Asia. Se espera alcanzar la decisión final de inversión en la segunda mitad de 2026, con el respaldo de entidades financieras internacionales como JP Morgan.
Impacto laboral: 50.000 nuevos puestos en la región
Más allá de las cifras macroeconómicas, el proyecto tiene un fuerte componente social. Las estimaciones oficiales indican que la primera etapa de obras generará unos 40.000 empleos directos e indirectos, con un potencial de crecimiento significativo. «Si se logra, son 50.000 puestos de trabajo», afirmó Marín, en referencia a la posibilidad de ampliar la capacidad exportadora a 18 millones de toneladas anuales.
Además de los empleos, el complejo incluirá oleoductos, plantas de separación y unidades de fraccionamiento. La apuesta es que este desarrollo impulse también a la industria petroquímica nacional. «Vamos a tener etano fraccionado para exportarlo, y espero que haya inversiones para hacer más petroquímica en Argentina», destacó el titular de la petrolera de bandera, subrayando el valor agregado que este polo energético dejará en el territorio nacional.
Un nuevo horizonte exportador para la Patagonia
Si se cumplen los plazos establecidos, las exportaciones comenzarían cuatro años después de confirmada la inversión inicial. El potencial de ventas externas se estima en USD 10.000 millones anuales durante dos décadas, convirtiendo al gas de Vaca Muerta en una fuente inagotable de divisas y estabilidad económica. Este corredor exportador patagónico no solo busca transformar recursos en riqueza, sino consolidar a la Argentina como un jugador estratégico en el mapa energético global por los próximos años.




