Sastre condena el intento de boicot educativo y apoya la querella.
La normalidad del ciclo lectivo en Chubut se ha visto amenazada por maniobras que hoy se encuentran bajo la lupa de la Justicia. El intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, manifestó su enérgico repudio ante el presunto intento de boicot al inicio de las clases, una situación que involucraría a exfuncionarios y sectores empresariales. Para el jefe comunal, estas acciones representan un ataque directo no solo a la gestión pública, sino al derecho fundamental de los estudiantes de la provincia.
Un límite ético en la función pública y social
La gravedad de las maniobras investigadas ha generado un fuerte rechazo en el arco político regional. Según Canal 12 Web, Sastre fue tajante al señalar que existen barreras morales que no deben vulnerarse bajo ninguna circunstancia política o sectorial. “Me parece que hay límites en la vida. Quienes hemos padecido y sufrido la situación escolar en Chubut sabemos el enorme esfuerzo que se hace para mejorarla. Encontrarnos con personas que buscan exactamente lo contrario es algo que no vamos a permitir”, expresó de forma textual el intendente.
El mandatario madrynense enfatizó que el inicio de clases en tiempo y forma es el eje ordenador de la vida familiar. Por ello, el intento de entorpecer este proceso es visto como un daño colateral hacia miles de alumnos y sus padres, quienes dependen de la estabilidad del sistema educativo para organizar su cotidianeidad.
Respaldo absoluto a la intervención judicial de la Provincia
Sastre confirmó que se suma, junto a otros intendentes, a la decisión del gobernador Ignacio Torres de presentarse como querellante en la causa. Esta postura busca garantizar que la investigación llegue hasta las últimas consecuencias y se identifique a los responsables de planificar el sabotaje educativo. “Hemos acompañado en gran mayoría la decisión del gobernador de ser querellantes. Esto no se lo merece ni un gobierno ni mucho menos los alumnos y sus familias”, afirmó Sastre, reforzando la unidad institucional frente al conflicto.
El intendente también destacó el trabajo diario que se realiza desde el Municipio para sostener la infraestructura escolar, colaborando activamente con los establecimientos provinciales para que los edificios estén en condiciones óptimas. Para Sastre, cualquier intento de boicot es un insulto al esfuerzo presupuestario y humano que se invierte en educación.
La mirada sobre la ética política y el desarrollo local
Más allá del conflicto judicial, el jefe comunal reflexionó sobre cómo estos episodios dañan la imagen de la dirigencia en su conjunto. Fue claro al desmarcarse de este tipo de prácticas, asegurando que su visión de la gestión es diametralmente opuesta: “Podré equivocarme, pero jamás gobernaría para hacerle mal a alguien. Trabajo para mejorar la vida de los vecinos”.
Mientras la Justicia avanza, el intendente ratificó que su administración no se detendrá, destacando las recientes inauguraciones de obras de pavimentación y adoquinado en diversos barrios de Puerto Madryn. El objetivo, según concluyó, es mantener el foco en el desarrollo urbano y la calidad de vida de los ciudadanos, protegiendo las instituciones de intereses espurios que intenten desestabilizar la paz social.




