Valor agregado: las exportaciones argentinas crecieron un 11% en 2025.
El cierre del ciclo económico 2025 ha dejado cifras alentadoras para el comercio exterior argentino. Según un reciente informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA), las exportaciones de bienes diferenciados —aquellos que poseen valor agregado y son motores del desarrollo— mostraron un crecimiento del 5% interanual. No obstante, al analizar el tejido productivo con mayor profundidad, se observa que si se excluye al sector automotor (actualmente en un proceso de reconfiguración de plantas), el incremento real de los bienes con valor agregado escala al 11%.
La columna vertebral: Agroindustria y Energía
El desempeño exportador del último año volvió a apoyarse en sus pilares históricos, pero con un dinamismo renovado en sectores estratégicos. Según La Opinión Austral, el complejo agroindustrial, liderado por la soja, el trigo y el maíz, concentró el 35% del total de las ventas al exterior, logrando una recuperación definitiva tras los periodos de sequía. Este impulso se vio favorecido, en parte, por la eliminación temporal de derechos de exportación aplicada a finales de septiembre de 2025.
Por otro lado, el sector energético ha alcanzado cifras récord. Gracias a la actividad en Vaca Muerta, los combustibles y la minería representaron el 18% del total exportado, el valor más alto registrado desde 2006. Este crecimiento sostenido en el rubro energético es el que ha permitido compensar otras áreas en transición y alcanzar un máximo nominal de 105,5 millones de dólares en el incremento de bienes y servicios.
El auge del conocimiento y la transición automotriz
Un dato destacado por el Informe Trimestral de Exportaciones Argentinas (ITEA) es el comportamiento de los servicios. Mientras que el turismo receptivo sufrió una contracción del 5%, los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC) brillaron con un crecimiento del 13%. Este sector se consolida como uno de los más dinámicos de la economía nacional, exportando talento y tecnología al mundo.
En contraste, el intercambio con Brasil mostró una caída de 518 millones de dólares respecto a 2024. Los autores del informe, Federico Bernini, Juan Carlos Hallak y Sofía Kastika, explican que esto se debe a la «reconfiguración del sector automotor, con la discontinuación de varios modelos de automóviles y una mayor especialización en vehículos utilitarios». Esta transición provocó que los automóviles perdieran 16 puntos porcentuales de participación en el mercado brasileño, aunque se espera que sea una situación transitoria.
Perspectivas y nuevos mercados
A pesar de los desafíos logísticos y los cambios en las plantas de producción, Argentina ha logrado expandir su horizonte comercial. En 2025, el país atendió un total de 31.259 mercados, lo que representa un crecimiento del 1,6% en la capilaridad de las exportaciones. Si bien la cifra aún se sitúa por debajo de los niveles prepandemia, la tendencia indica una apertura estratégica hacia nuevos destinos.
La resiliencia de la industria argentina, sumada al potencial exportador de los hidrocarburos y la agroindustria, proyectan un 2026 de consolidación. El desafío hacia adelante será mantener el ritmo de los bienes diferenciados para que el valor agregado siga siendo el motor que traccione la economía real y genere divisas genuinas para el país.




