La víctima fue citada por redes sociales y al llegar al punto de encuentro se encontró con dos delincuentes armados con cuchillos y una mujer con una barreta. Cuando la Policía intervino, la agresora golpeó a un oficial en la mano. Hay tres detenidos.
Lo que parecía una gestión inocente para comprar o reparar una moto se convirtió en una pesadilla de terror a plena luz del día en Puerto Madryn. Un hombre fue salvajemente atacado este viernes en la intersección de Estanislao del Campo y Muzzio, cuando al llegar a un encuentro pactado por redes sociales se topó con una emboscada perfectamente orquestada: dos sujetos con cuchillos y una mujer armada con una barreta lo agredieron sin piedad, provocándole heridas punzantes en la espalda.
Según La17, la víctima logró escapar con vida milagrosamente al refugiarse dentro de un local comercial, mientras los atacantes continuaban hostigándolo. La llegada de la Policía desató una persecución que terminó con tres detenidos y un oficial herido.
La trampa perfecta: un acuerdo por redes que terminó en una cacería
Todo comenzó con un contacto virtual. La víctima, cuya identidad no fue revelada, fue abordada a través de redes sociales con una oferta o solicitud para la reparación de una moto. Sin imaginar la trampa, acordó un punto de encuentro en la zona céntrica de Madryn.
Al llegar a la esquina de Estanislao del Campo y Muzzio, frente a un comercio, la escena cambió drásticamente. En lugar de un vendedor o mecánico, lo esperaban dos hombres armados con cuchillos y una mujer que empuñaba una barreta de hierro. Sin mediar palabra, lo atacaron.
Según el testimonio de la víctima, los agresores lo apuñalaron en la espalda mientras la mujer cumplía un rol de «campana» y también participaba activamente de la golpiza con el elemento contundente.
La desesperada huida: se refugió en un local mientras los atacantes seguían golpeando
Herido y sangrando, el hombre logró forcejear y escapar de la primera línea de ataque. Con los delincuentes pisándole los talones, se metió desesperadamente en un local comercial cercano, creyendo que allí estaría a salvo.
Pero la violencia no cesó. Según fuentes policiales, los atacantes continuaron agrediéndolo incluso con la víctima ya dentro del comercio , en un accionar que demuestra una saña y determinación poco comunes.
Fue en ese instante cuando la situación dio un vuelco. El Centro de Monitoreo había alertado sobre un «robo en proceso con arma blanca» en la zona, lo que aceleró la llegada de una comitiva policial al lugar.
La emboscada al policía: una mujer atacó a un oficial con una barreta
Cuando los agentes arribaron a la escena, observaron a dos sujetos manipulando cuchillos en el lugar señalado. La presencia policial cambió el ritmo de los acontecimientos y disparó la primera fuga. En ese movimiento, los atacantes descartaron las armas blancas con las que venían amenazando y lesionando a la víctima.
La persecución no quedó limitada a la esquina del ataque. Los sospechosos corrieron hacia domicilios cercanos en un intento desesperado por eludir a la justicia. Fue frente a una vivienda de calle Estanislao del Campo donde ocurrió el segundo hecho de violencia.
Según se informó, los sospechosos fueron alcanzados y, en ese momento, la mujer que acompañaba a los agresores golpeó con una barreta a un oficial. El barretazo impactó de lleno en la mano del uniformado, en un claro intento de facilitar la escapatoria de los dos hombres.
A pesar del ataque, el personal policial logró reducir a la agresora, identificada como Carla Estefanía C. . Mientras tanto, los dos sospechosos continuaron la huida por la parte trasera de un domicilio, ingresando a patios linderos y obligando a un rastrillaje más amplio.
Caída del primero: lo atraparon en San Lorenzo
La persecución dio sus frutos minutos después. Uno de los atacantes fue detenido en San Lorenzo entre Ferrocarril Patagónico y Domecq García , identificado como Juan Manuel G. .
Este arresto aportó un primer cierre operativo, aunque todavía faltaba ubicar al segundo hombre que, según el relato de la víctima, también participó del ataque con cuchillos.
El último en caer: estaba escondido debajo de un auto
Horas después, y tras intensas tareas investigativas, se sumó un segundo resultado. El otro agresor fue hallado en un escondite que demuestra su desesperación: estaba oculto debajo de un vehículo estacionado en el patio de una vivienda lindante al domicilio por donde habían ingresado durante la fuga.
Fue identificado como Eduardo German P. , completando así la nómina de involucrados que la Policía buscaba desde la mañana.
La víctima: heridas punzantes en la espalda
Por las heridas recibidas, el hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal para recibir atención médica. Si bien el parte oficial no detalló el estado clínico, se confirmó que presenta lesiones punzantes en la espalda producto de las cuchilladas.
La intervención sanitaria quedó como un punto central del caso, en una agresión que combinó arma blanca y golpes con elemento contundente.
La fiscalía ya interviene: los tres detenidos, a disposición de la justicia
La causa quedó bajo intervención del Ministerio Público Fiscal y tomó participación la fiscal de turno, Dra. Florencia Bianchi. Según se indicó, la magistrada dispuso que los detenidos permanezcan privados de la libertad hasta la audiencia de control de detención.
Los tres involucrados (Carla Estefanía C., Juan Manuel G. y Eduardo German P.) enfrentarán cargos por tentativa de homicidio, robo calificado y lesiones, además de atentado y resistencia a la autoridad en el caso de la mujer que agredió al oficial.
El episodio, que comenzó con un inocente contacto por redes sociales y un encuentro pactado, cerró el día con tres identificados tras las rejas y una víctima hospitalizada, en una nueva muestra de la violencia que puede esconderse detrás de una pantalla.




