La fabricante de neumáticos oficializó el cese definitivo de actividades en su planta bonaerense mediante un comunicado en el que atribuyó la decisión a «cambios en las condiciones de mercado». Prometió depositar las indemnizaciones dentro del plazo legal y agradeció a colaboradores, proveedores y clientes.
Tras ochenta años de historia industrial, la fabricante de neumáticos FATE S.A.I.C.I. oficializó este miércoles el cierre definitivo de su planta en San Fernando mediante un breve pero contundente comunicado. La decisión implica el despido de la totalidad de su plantilla, compuesta por más de 900 empleados.
En el texto, firmado por el Directorio, la compañía ratificó el cese de actividades y aseguró que se abonarán las liquidaciones finales correspondientes dentro de los plazos legales. Según Noticias Argentinas.
El comunicado completo de FATE
A continuación, el texto completo difundido por la empresa:
«Comunicado de FATE
Informamos que a partir del día de la fecha FATE S.A.I.C.I. cesa la actividad en su planta industrial de San Fernando, provincia de Buenos Aires.
A lo largo de más de ochenta años FATE construyó un liderazgo industrial basado en el empleo calificado, la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y un compromiso con la calidad.
Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre.
En consecuencia, informamos que, en este contexto, y tras haber realizado los mayores esfuerzos posibles para evitarlo, nos vemos obligados a extinguir todos los contratos de trabajo. Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal.
Agradecemos a colaboradores, proveedores y clientes, que confiaron e hicieron posible nuestra industria».
Ochenta años de historia industrial
Fundada en 1946, FATE fue durante décadas una de las empresas emblemáticas de la industria argentina, reconocida por su producción de neumáticos para autos, camiones y maquinaria agrícola. La planta de San Fernando, ubicada en la zona norte del conurbano bonaerense, era el corazón de su operación y empleaba a más de 900 trabajadores directos, además de generar miles de puestos indirectos a través de su cadena de proveedores.
La compañía construyó su liderazgo «basado en el empleo calificado, la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y un compromiso con la calidad», tal como destacó en su propio comunicado.
Las razones del cierre: «cambios en las condiciones de mercado»
La empresa atribuyó la decisión a los «cambios en las condiciones de mercado» , sin brindar mayores precisiones sobre los factores que llevaron al cese definitivo de actividades. El sector de neumáticos viene atravesando dificultades en los últimos años, producto de la competencia internacional, la volatilidad económica y los cambios en la matriz productiva.
En el comunicado, FATE señaló que tomó la decisión «tras haber realizado los mayores esfuerzos posibles para evitarlo», dando cuenta de un proceso de crisis que venía gestándose en la compañía.
Indemnizaciones y futuro de los trabajadores
La empresa se comprometió a depositar las indemnizaciones de ley y los haberes pendientes dentro del plazo legal, un punto clave para los más de 900 empleados que perdieron su fuente de trabajo. Sin embargo, el cierre deja un interrogante sobre el futuro de los trabajadores y sus familias en una zona donde la planta era uno de los principales motores económicos.
Los gremios del sector ya anticiparon que evaluarán las medidas a tomar, mientras que desde el Gobierno nacional y provincial se espera alguna definición sobre posibles políticas de contención o reconversión laboral.
Un golpe a la industria nacional
El cierre de FATE representa un duro golpe para la industria nacional y enciende las alarmas sobre la situación del sector fabril en Argentina. La pérdida de más de 900 puestos de trabajo directos, sumada a los indirectos, tendrá un impacto significativo en la economía de la región y del país.
La historia de FATE, que comenzó hace 80 años y atravesó distintas etapas de la historia argentina, llega a su fin en un contexto de crisis y transformación del entramado productivo. El desafío ahora será cómo reabsorber a los trabajadores despedidos y qué futuro le espera a una planta que durante décadas fue sinónimo de industria nacional.




