Crisis sanitaria en Comodoro: ratas invaden casas por basurales.
La acumulación indiscriminada de residuos en el barrio San Isidro Labrador de Comodoro Rivadavia ha derivado en una alarmante crisis de salud pública. Lo que comenzó como una mala práctica de arrojo de desechos en las esquinas se ha transformado hoy en una plaga de roedores que amenaza la integridad de las familias. La situación ha escalado a tal punto que las estructuras de las viviendas, muchas de ellas antiguas y construidas con materiales que facilitan el tránsito de plagas, se ven vulneradas por animales que buscan alimento entre los desperdicios orgánicos acumulados ilegalmente.
Focos de contaminación y proliferación de roedores
La problemática no es exclusiva del comportamiento de los residentes locales, sino que se ve agravada por personas externas que eligen este sector para descartar basura. Según ADNSUR, la vecinalista Daisy Gallardo ha denunciado que personas de otros barrios llegan en vehículos para arrojar desde restos domiciliarios hasta elementos altamente contaminantes. “Viene gente de afuera y nos trae toda la basura al barrio, a los lugares donde antes estaban los canastos grandes y que con el tiempo se fueron convirtiendo en un basural”, señaló la referente.
Esta acumulación permanente ha generado un impacto directo y preocupante: la presencia de ratas que ya circulan por el interior de las propiedades. Gallardo relató con angustia la realidad que viven los vecinos: “Hay una contaminación de ratas en el barrio. Están entrando a los techos de las casas. Muchas de estas viviendas son muy viejas, algunas siguen siendo de las originales, de fibra de cemento, con techos de chapa. Las casas están todas pegadas y las ratas van pasando, van escalando por los techos. Se sienten, se escuchan cómo andan arriba”.
Desperdicios orgánicos y falta de conciencia ciudadana
El tipo de basura que se encuentra en estos puntos clandestinos es el principal motor de la plaga. La dirigente vecinal describió escenas dantescas sobre el contenido de las bolsas que aparecen diariamente en las esquinas. “Ahí tiran bolsas de residuos domiciliarios, de todo. ¿Sabés qué? El otro día había una bolsa llena de carne podrida, chorizos, carne. Me tiran perros muertos, gatos muertos, lo que sea. Basura de todo lo que te puedas imaginar”, denunció enfáticamente, resaltando que sin conciencia social el problema es irreversible.
Ante la inacción de algunos sectores y la persistencia de la mala disposición de residuos, desde la unión vecinal se promueve el uso del servicio de recolección de voluminosos. Gallardo recordó que existe un número de contacto con la empresa Urbana para retirar hasta un metro cúbico de desechos, pero lamentó que muchos prefieran la vía ilegal. Para combatir esta situación, la vecindad organiza un bingo benéfico con el fin de adquirir cámaras de seguridad que permitan identificar y sancionar a los infractores. “Esto no es solo un problema de limpieza. Es un problema de salud para todos los vecinos, porque las ratas ya están dentro de las casas”, concluyó.




