Merino advirtió que el sistema cloacal de Trelew sigue en riesgo.
Tras una semana de extrema complejidad para los vecinos de Trelew, el intendente Gerardo Merino brindó precisiones sobre la resolución de la Emergencia Sanitaria que paralizó parte de la ciudad. El mandatario fue contundente al explicar que la rotura del conducto principal no fue un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una infraestructura que ha superado ampliamente su vida útil.
A través de un comité de crisis, se logró contener la situación, pero el diagnóstico técnico revela una vulnerabilidad estructural que obligará a replantear el esquema de inversiones en servicios públicos para los próximos años.
Los desafíos de una infraestructura con medio siglo de antigüedad
La falla que originó la emergencia se localizó en un caño cloacal instalado en 1976, cuya degradación obligó a tomar una decisión inédita: interrumpir el suministro de agua potable para evitar que el flujo de efluentes impidiera las tareas de reparación.
Según Radio 3, el desperfecto se detectó en la unión de dos conductos, lo que facilitó una solución técnica más rápida de lo esperado, aunque el intendente aclaró que la incertidumbre persiste. “Son caños colocados en 1976 y no se puede predecir cuándo pueden fallar. Cambiar todo el sistema implicaría romper gran parte de la ciudad y una inversión enorme”, sostuvo Merino.
Ante este panorama, el Ejecutivo Municipal ya evalúa proyectos de ingeniería para minimizar el impacto de futuros colapsos. La propuesta central consiste en la construcción de un sistema de bypass o derivación paralela que permita desviar los efluentes ante contingencias sin necesidad de afectar el servicio de agua de toda la población.
“Esa obra hay que hacerla. Puede que el problema vuelva a pasar en meses o dentro de diez años, pero tenemos que estar preparados”, afirmó el jefe comunal, remarcando que el financiamiento será una tarea conjunta entre la Cooperativa, el municipio y el Gobierno Provincial.
Reconocimiento al personal y el futuro de la Cooperativa
Merino no ahorró elogios para los equipos técnicos que trabajaron en condiciones extremas durante la última semana. Destacó que el personal enfrentó temperaturas superiores a los 40 grados, operando en pozos de seis metros de profundidad y en contacto directo con líquidos cloacales para restablecer la normalidad.
En este sentido, contrastó el compromiso de los trabajadores con lo que denominó una gestión «deficiente» por parte de las autoridades anteriores de la prestataria de servicios, marcando una clara diferencia con el proceso de intervención actual.
Respecto al esquema institucional de la Cooperativa Eléctrica de Trelew, el intendente señaló que se están logrando avances significativos hacia el equilibrio económico y una mejora en la comunicación. Aseguró que una vez que se alcance la estabilidad financiera, llegará el momento de definir con seriedad el modelo de gestión definitivo.
La prioridad actual, no obstante, sigue siendo la ejecución de obras preventivas que eviten que la ciudad vuelva a quedar rehén de una red cloacal obsoleta que cumplió 50 años sin las renovaciones necesarias.




