Wolff confirmó que el auto de Colapinto para 2026 es totalmente legal.
El inicio de la nueva era de la Fórmula 1 en 2026 ha generado una tensión sin precedentes en el paddock, especialmente en lo que respecta a las innovadoras unidades de potencia. Sin embargo, en medio de una marea de especulaciones y sospechas técnicas, ha llegado una definición contundente que trae alivio al entorno del automovilismo nacional.
Toto Wolff, el influyente jefe del equipo Mercedes, disipó cualquier duda sobre la legalidad del monoplaza que conducirá el argentino Franco Colapinto, asegurando que el desarrollo cumple estrictamente con las normativas vigentes.
Claridad técnica frente a las sospechas de la pretemporada
La controversia se había instalado en los últimos días debido a las diferentes interpretaciones del reglamento sobre los motores que combinarán mayor potencia eléctrica y combustibles sostenibles.
Según TN, el debate político dentro de la categoría escaló rápidamente, poniendo bajo la lupa los proyectos de Mercedes y Ford. Ante este escenario, Wolff fue categórico al afirmar que “el reglamento es claro y transparente. No hay interpretaciones alternativas ni atajos”, despejando así cualquier sombra de duda sobre el vehículo que tendrá al pilarense como protagonista.
Un respaldo estratégico para el debut del piloto argentino
Para Franco Colapinto, estas declaraciones poseen un valor que trasciende lo técnico y se instala en lo estratégico. En una categoría donde cada «zona gris» reglamentaria es aprovechada por los rivales para ejercer presión política, contar con la validación pública de una figura como Wolff es fundamental.
El jefe de Mercedes fue enfático al sentenciar que “todo está claro”, cerrando un capítulo de incertidumbre que amenazaba con empañar los preparativos para el debut de la nueva reglamentación, donde los límites de costos y el desarrollo tecnológico son monitoreados bajo lupa por la FIA.
La mirada puesta en el futuro de la máxima categoría
Con la legalidad del proyecto confirmada, el foco vuelve a centrarse en lo deportivo. La transición hacia 2026 implica un cambio de paradigma en la F1, y el respaldo de Mercedes asegura que el equipo de Colapinto está operando dentro del marco legal definido.
Esta confirmación no solo quita presión al piloto, sino que también ratifica la solidez del camino emprendido por Alpine en esta nueva etapa. Mientras la vigilancia entre escuderías permanece en niveles máximos, el mensaje desde Brackley ha sido una línea final necesaria para garantizar una competencia justa en el asfalto.




