Electromovilidad en Argentina: Geely y marcas chinas se expanden en 2026.
Más marcas chinas de autos eléctricos miran a Argentina para crecer en 2026: El mercado automotriz argentino atraviesa una transformación estructural con el desembarco masivo de unidades propulsadas por energías limpias. Tras un 2025 que marcó el inicio de la apertura comercial, el año 2026 se perfila como el período de consolidación para las terminales asiáticas. Geely, uno de los gigantes globales del sector, ha puesto sus ojos en el Cono Sur, impulsado por las nuevas normativas de importación y un cambio en la percepción del consumidor local, que comienza a ver en el auto eléctrico una alternativa real frente a los combustibles fósiles.
Incentivos gubernamentales y el mapa de la expansión regional
La estrategia de expansión de marcas como Geely y BYD se apoya fuertemente en las cuotas de importación sin aranceles habilitadas por el gobierno nacional. Este beneficio fiscal ha permitido que los vehículos eléctricos lleguen a las concesionarias con precios altamente competitivos. Según Bloomberg Linea, aunque Argentina todavía se encuentra lejos de los volúmenes de venta de líderes regionales como Brasil —que superó las 278.000 unidades en 2025—, el interés de las automotrices chinas por el mercado doméstico es una señal clara de que el país busca acortar la brecha tecnológica con sus vecinos.
Juan Azamendia, director general de Autos Sustentables del Sur y representante de Geely en el país, señaló que el objetivo para este año es «despegar con la marca». El ejecutivo reconoció que, aunque el fenómeno es incipiente, el usuario valora dos pilares fundamentales: la drástica reducción en los costos de mantenimiento y la sorprendente calidad de diseño y performance que ofrecen los modelos chinos de última generación. «El desarrollo de la electromovilidad en Argentina es una maratón y no una carrera de 100 metros», sentenció Azamendia.
El reto de la infraestructura de carga y la demanda en el interior
Uno de los mayores obstáculos para la masificación de estos vehículos es la red de estaciones de carga. Actualmente, la oferta de puestos públicos es limitada en comparación con países como México o Chile. Sin embargo, para mitigar esta carencia, Geely ha sellado alianzas estratégicas con empresas especializadas como ChargeBox para instalar cargadores rápidos en puntos neurálgicos. “La infraestructura está en una etapa inicial. Tanto las principales estaciones de servicios como los centros de carga están incorporando puestos en puntos estratégicos”, precisó el directivo.
Curiosamente, el interés no se limita al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En las ciudades del interior del país se observa una demanda creciente debido a las largas distancias recorridas habitualmente, donde el ahorro operativo de un motor eléctrico se vuelve más evidente. Además, la morfología urbana de las provincias facilita la «carga doméstica», ya que la mayor prevalencia de casas particulares con garaje permite gestionar la alimentación de las baterías de forma privada y sencilla, sin depender exclusivamente de la red pública.
Proyecciones para un mercado en transformación
A pesar de que los informes de la Organización Latinoamericana y Caribeña de la Energía (Olacde) sitúan a la infraestructura argentina por detrás de Uruguay o Colombia, la tendencia parece irreversible. La llegada de modelos 100% eléctricos no es un «boom pasajero», sino una transición hacia un modelo de movilidad más eficiente. El éxito de esta apuesta dependerá de la continuidad de las políticas de importación y de la velocidad con la que el sector público y privado logren desplegar estaciones de recarga que den confianza al usuario para realizar viajes de larga distancia por las rutas nacionales.




