Comodoro: vecinos rescatan pertenencias tras el derrumbe del cerro.
A exactamente un mes del devastador desplazamiento del cerro Hermitte, la ciudad de Comodoro Rivadavia continúa lidiando con las secuelas de una catástrofe que cambió la fisonomía de varios barrios. Para las familias damnificadas, el tiempo parece haberse detenido entre los escombros y la inestabilidad del terreno. Sin embargo, en un esfuerzo por recuperar lo poco que les queda, los operativos de ingreso a la zona de desastre se mantienen activos, marcados por la urgencia de rescatar recuerdos y bienes materiales antes de que el suelo vuelva a ceder.
Operativos de rescate bajo estricta vigilancia técnica
Durante el último fin de semana, se habilitaron nuevos ingresos para los residentes de los barrios Sismográfica, Los Tilos y El Marquesado, los sectores más castigados por el fenómeno geológico. Según Radio Chubut, estas incursiones se realizan bajo protocolos de seguridad sumamente rigurosos para evitar nuevas tragedias. El Secretario de Control Urbano y Operativo de la Municipalidad, Miguel Gómez, brindó detalles sobre la dinámica de trabajo en el área afectada.
«Los vecinos siguen subiendo en grupos reducidos y previa inspección por parte de un grupo técnico que asegura la estabilidad del lugar», explicó Gómez de manera textual. La prioridad de estas cuadrillas técnicas es monitorear cualquier grieta o movimiento milimétrico que pueda poner en riesgo la vida de los pobladores que regresan a lo que alguna vez fueron sus hogares para retirar la mayor cantidad de elementos posibles.
El impacto en el barrio Médanos y la situación habitacional
A la lista de barrios golpeados se suma Médanos, un sector que también presenta un compromiso estructural severo. A diferencia de las viviendas familiares consolidadas en otros puntos, en Médanos se registraba una alta tasa de propiedades en alquiler, lo que añade una capa de complejidad legal y logística al desplazamiento de los inquilinos. Gómez describió que, a pesar del desastre, la mayoría de los vecinos ha logrado reubicarse de manera temporal en casas de familiares, amigos o mediante nuevos contratos de alquiler.
No obstante, la asistencia estatal sigue siendo vital. Actualmente, cerca de 50 personas permanecen alojadas en los dos centros de evacuados dispuestos por el municipio. Si bien esta cifra representa una reducción significativa respecto a los 140 evacuados que se registraron en el pico de la emergencia, refleja que hay un núcleo de damnificados que aún no encuentra una solución habitacional definitiva tras perderlo todo por el avance del cerro.
Un mes de incertidumbre y trabajo sostenido
La reconstrucción de la zona afectada por el cerro Hermitte será una tarea de largo aliento para la gestión municipal y provincial. Mientras los equipos técnicos evalúan si será posible habilitar nuevamente algunos sectores o si la zona deberá ser declarada definitivamente inhabitable, los vecinos persisten en su búsqueda. El dolor de ver sus propiedades destruidas se mezcla con la resiliencia de quienes, un mes después, todavía trepan el cerro para rescatar parte de su historia personal entre las grietas.




