Reforma laboral: el oficialismo busca evitar cambios en Diputados.
El Gobierno Nacional ha iniciado una carrera contra reloj para garantizar que la reforma laboral sea sancionada este jueves sin sufrir modificaciones en la Cámara de Baja. La estrategia de La Libertad Avanza es clara: evitar que el proyecto regrese al Senado para que el presidente Javier Milei pueda inaugurar las sesiones ordinarias el 1 de marzo con la ley ya promulgada. El principal escollo radica en el polémico artículo que reduce el pago de licencias por enfermedad, un punto que ha generado rispideces incluso entre los sectores más cercanos al Ejecutivo.
El «poroteo» y la estrategia de la ley complementaria
Para destrabar el conflicto, el oficialismo propone a los bloques de la UCR, el PRO y Unidos que cualquier corrección sobre el sistema de licencias se realice a través de la reglamentación o de una ley complementaria posterior. Según Noticias Argentinas, el objetivo de máxima es convencer a los aliados de resolver esta controversia sin tocar el texto actual, aunque esta variante aún genera dudas en algunos sectores de la oposición dialoguista que exigen mayores precisiones antes de dar el visto bueno en el recinto.
Actualmente, el oficialismo contaría con una base de 127 legisladores, sumando voluntades de Fuerzas del Cambio, Innovación Federal y Producción y Trabajo. Sin embargo, la atención está puesta en los bloques de Unidos e Independencia, donde figuras como Alejandra Vigo ya han mostrado reparos. Si no se logra el consenso antes del miércoles al mediodía, el Gobierno se verá obligado a introducir cambios en Diputados, lo que forzaría una sesión de emergencia en el Senado el próximo 27 de febrero para ratificar las modificaciones.
El conflicto por el pago de licencias por enfermedad
El foco de la disputa es la modificación del artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. El texto propuesto establece que, ante una enfermedad o accidente inculpable (no vinculado a la tarea laboral), el trabajador cobraría el 100% solo durante los primeros tres meses, pasando luego a percibir un 50% del salario. Esta quita se elevaría al 75% únicamente si el empleado tiene personas a su cargo, pero omite qué sucede en casos de patologías crónicas o de extrema gravedad.
Al respecto, Patricia Bullrich ha mantenido reuniones clave con Martín Menem y la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal. La jefa del bloque en el Senado adelantó que están «trabajando» para que el pago de enfermedades graves se mantenga al 100%, pero bajo condiciones estrictas. «La idea es mantener para el pago de enfermedades graves el 100% del pago de los salarios, pero que se exigirá certificado ‘fehaciente’ o una junta médica», explicó Bullrich en declaraciones televisivas, buscando aplacar las críticas sobre la vulnerabilidad del trabajador.
Definiciones en el plenario de comisiones
El cronograma legislativo no da margen para el error. Este miércoles a las 14:00 horas se reunirá el plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto. Allí se llevará a cabo una ronda de consultas técnica y se espera la emisión del dictamen que se llevará al recinto el jueves. El oficialismo confía en que la promesa de una reglamentación detallada sea suficiente para que los diputados «no saquen la lapicera» y aprueben el proyecto tal como vino de la Cámara Alta.
De concretarse este escenario, el Gobierno lograría un triunfo político fundamental antes de marzo, cerrando un capítulo de reformas que considera esenciales para la reactivación económica. No obstante, la presión de los gremios y de ciertos sectores del radicalismo sobre el artículo de las licencias mantiene el final de esta historia en suspenso hasta el último minuto de la sesión.




