Verónica Acosta, vocera del barrio Médanos, expresó la preocupación de los vecinos por la falta de acceso a información técnica completa y por la ausencia de definiciones concretas respecto a un plan de emergencia ante la inestabilidad del cerro.
En diálogo con FM La Petrolera 89.3 MHz, Acosta explicó que el miércoles pasado participaron de una reunión en la que la universidad presentó un PowerPoint. Sin embargo, aclaró que se trató de una instancia de socialización y no de un informe técnico definitivo.
Según indicó, tanto el municipio como el rector de la universidad se comprometieron ese mismo día a facilitar toda la información disponible para permitir una lectura tercerizada de los datos. No obstante, aseguró que hasta el momento no han tenido acceso a los denominados “datos crudos”.
“Sabemos que hay datos de campo que no se pueden facilitar por la forma de notación, pero todos los datos que entregan los equipos sí nos los pueden facilitar. No entendemos por qué no nos los están dando”, manifestó.
Y afirmó: “No podemos esperar un año o un año y medio a la sociabilización de las producciones científicas. Estamos a la espera de esos datos con urgencia”. De acuerdo con El Comodorense.
Respecto a la empresa IATASA, indicó que en la reunión se informó que había sido contactada y que incluso pudieron observar a sus técnicos recorriendo el cerro ese mismo miércoles. Sin embargo, sostuvo que no hubo mayores precisiones. “Más allá del compromiso de dar algún plan de emergencia, no hemos conocido ninguna otra precisión”, dijo. Si bien reconoció que se trata de una empresa con experiencia en estabilización de taludes, señaló que desconocen los plazos y las acciones concretas que se proponen implementar.
Acosta también cuestionó la postura del municipio al plantear la necesidad de contar con un número para evaluar la viabilidad del proyecto. “Como si nuestras vidas fueran viables o no viables”, expresó. En ese marco, sostuvo que no se puede esperar a una instancia crítica y reclamó la aplicación inmediata de un plan de gestión del riesgo. Entre las medidas necesarias, mencionó la impermeabilización del cerro y la realización de canales para favorecer el escurrimiento del agua y evitar que ingrese al sustrato inferior.
Además, advirtió que el costo final de la obra no estará definido en el corto plazo. “No va a estar de acá a tres o cuatro meses porque necesitan un modelado de datos. Si esos datos se vuelven dinámicos porque el cerro se moviliza y no se hicieron obras de contención, más tiempo va a tardar. Eso nos tiene en un estado de alerta”, indicó.
En cuanto a la situación del barrio, Acosta señaló que el sábado se realizó una reunión vecinal con una gran concurrencia y que existe consenso respecto a los pasos que se están siguiendo. Uno de los reclamos centrales es la falta de gas en muchas viviendas. “Hay familias que se han quedado sin gas. Algunas cosas se pueden subsanar con artefactos eléctricos, pero no todas”, explicó.
Y agregó: “No decimos que no haya gestión o acción, pero no tenemos respuesta. El no saber genera una gran incertidumbre. La comunicación también es una forma de gestionar la emergencia”, remarcó.
De cara a la reunión prevista para el miércoles en el Concejo Deliberante, Acosta indicó que esperan que se presente formalmente un plan de emergencia y de manejo del riesgo, junto con recomendaciones técnicas concretas por parte de la empresa IATASA. Detalló que el cambio en la forma del cerro genera un punto de acumulación de agua que, si no drena en superficie, podría infiltrarse y desestabilizar el plano de falla detectado por la universidad.
Finalmente, se refirió al monitoreo del cerro. Señaló que la universidad continuará realizando mediciones, aunque aclaró que no son en tiempo real y dependen de las condiciones climáticas, ya que se realizan mediante drones.




