Crisis en Nucleoeléctrica: Reidel renuncia tras denuncias por sobreprecios.
El sector energético nacional atraviesa un fuerte cimbronazo tras confirmarse la salida de Demian Reidel de la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la empresa estatal que opera las centrales nucleares Embalse, Atucha I y Atucha II. La renuncia, que se hizo efectiva este lunes, marca el fin de una breve pero convulsionada gestión del físico del Instituto Balseiro al frente del Plan Nuclear Argentino, en medio de un clima de tensiones internas y sospechas sobre la transparencia administrativa.
El recambio se oficializó durante una asamblea de accionistas integrada por el Ministerio de Economía y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Según Banca y Negocios, el desplazamiento de Reidel ocurre luego de que trascendieran denuncias internas vinculadas a presuntos sobreprecios, una situación que ya había derivado en la suspensión de dos gerentes clave durante la semana pasada y que anticipaba una purga inminente en la cúpula de la compañía.
Reorganización del Directorio y nuevo liderazgo
En reemplazo de Reidel, el Ejecutivo designó a Juan Martín Campos, un bioquímico con experiencia previa en la presidencia de Dioxitek, firma encargada de procesar el uranio para el combustible nuclear. La nueva conformación del Directorio busca estabilizar la empresa y dar continuidad a los proyectos técnicos, quedando integrado por Martín Porro como vicepresidente, junto a los directores titulares Diego Chaher, Diego Garde y Javier Grinspun.
Desde Nucleoeléctrica informaron formalmente que «hoy se llevó a cabo la Asamblea de Accionistas de Nucleoeléctrica Argentina, en la cual se designó la conformación del nuevo Directorio que liderará nuestra empresa durante el próximo período». La incorporación de Porro, quien también preside la CNEA, se interpreta como un intento de unificar criterios entre la autoridad científica y la operadora comercial de los reactores.
El desempeño operativo frente a la inestabilidad política
Pese a los ruidos en la gestión política, Nucleoeléctrica viene de cerrar un año de rendimiento excepcional. En 2025, la compañía alcanzó un récord histórico de generación eléctrica, logrando un total de 10.760.572 MWh netos. Esta cifra superó la marca del año anterior y permitió cubrir el 7,5% de la demanda eléctrica total de la República Argentina, reafirmando la importancia estratégica de la energía nuclear en la matriz energética nacional.
No obstante, el panorama actual presenta desafíos técnicos urgentes. La central Atucha I se encuentra actualmente fuera de servicio debido a las obras de extensión de vida útil, un megaproyecto que registra un avance del 48%. La nueva gestión de Juan Martín Campos deberá garantizar que los trabajos de infraestructura no se vean empañados por las investigaciones judiciales y que los fondos destinados a la energía atómica se ejecuten bajo estrictos controles de trazabilidad.
Los desafíos de la gestión de Juan Martín Campos
La salida de Reidel representa un duro golpe para el entorno más cercano del presidente Javier Milei, ya que el funcionario saliente se desempeñaba previamente como su asesor directo en temas de innovación y energía. La transición hacia una nueva jefatura en NASA implica no solo limpiar la imagen de la institución tras las denuncias por irregularidades, sino también sostener el ritmo de inversión en un sector que requiere de altísima precisión y seguridad.
El sector nuclear observa con atención estos movimientos, ya que la estabilidad de Atucha II y Embalse es fundamental para evitar cuellos de botella en el sistema interconectado nacional durante los picos de consumo. Con el nuevo esquema de autoridades, el Gobierno busca cerrar un capítulo de conflictos internos para enfocarse en los grandes objetivos del Plan Nuclear 2026.




