Venezuela logró duplicar su producción de petróleo y recuperar niveles habituales luego de que Estados Unidos flexibilizara las restricciones que habían paralizado a PDVSA durante meses
La liberación de crudo acumulado y la autorización para exportar nuevamente permitieron reactivar la cadena operativa del sector.
En diciembre, Washington profundizó su ofensiva contra el gobierno venezolano al imponer un embargo petrolero e incautar siete buques. La medida dejó más de 40 millones de barriles inmovilizados, obligando a PDVSA a reducir drásticamente su producción por falta de capacidad de almacenamiento y salida comercial.
Licencias especiales y reactivación del sector
El escenario cambió en enero de 2026, tras la captura de Nicolás Maduro. El Departamento del Tesoro de EE.UU. otorgó licencias especiales a comercializadoras como Trafigura y Vitol, habilitándolas a exportar parte del crudo y combustibles retenidos.
Esto permitió:
- Reactivar la producción y refinación
- Descongestionar tanques y buques
- Restablecer el transporte marítimo
Las exportaciones autorizadas alcanzan 12 millones de barriles, equivalentes a 392.000 barriles diarios, con destino inicial a terminales del Caribe y posterior redistribución hacia EE.UU., Europa e India.
Aunque no representan cifras récord, sí marcan un giro significativo tras el boicot estadounidense.
Acuerdo comercial entre EE.UU. e India
En paralelo, el presidente estadounidense anunció un acuerdo con India que incluye:
- Reducción del arancel adicional del 25% al 18% para productos indios
- Compromiso de India de dejar de comprar petróleo ruso
- Compra de u$s 500.000 millones en energía, tecnología, productos agrícolas, carbón y otros bienes estadounidenses
- Eliminación progresiva de barreras arancelarias y no arancelarias
Este entendimiento también contempla que India incremente sus compras de petróleo a Estados Unidos y Venezuela, reforzando el nuevo esquema energético global.
La flexibilización del embargo y los acuerdos comerciales internacionales permitieron a Venezuela recuperar su capacidad productiva y volver a cifras habituales. El país busca ahora estabilizar su industria petrolera y reposicionarse en el mercado global tras años de restricciones, según ámbito.




