Taccetta presentó el proyecto «menos impuestos, más inversión, más empleo»
El intendente Matías Taccetta anunció la puesta en marcha de una nueva ordenanza que amplía los beneficios impositivos para el sector de la construcción, en el marco del Plan Estratégico de desarrollo de la ciudad. La iniciativa busca consolidar una política de reducción de impuestos orientada a incentivar la inversión privada, generar empleo y dinamizar la economía local.
Taccetta explicó que la medida forma parte de la etapa final de un esquema de incentivos que ya se aplicó en sectores como el turismo, la gastronomía y las producciones intensivas. En este caso, el foco está puesto en la construcción, un rubro que al inicio de la gestión registraba altos niveles de desocupación. “Cuando empezamos había mucha desocupación en el sector. Fuimos trabajando con la UOCRA y con el avance de la obra pública y privada la situación fue mejorando, pero ahora apostamos a fortalecer la inversión privada”, indicó.
La ordenanza, elaborada por el gobierno municipal y aprobada recientemente por el Concejo Deliberante, establece un esquema de beneficios fiscales amplio que alcanza tanto a particulares como a empresas. Podrán adherirse vecinos que proyecten construir, ampliar o refaccionar sus viviendas, así como desarrolladores que impulsen emprendimientos inmobiliarios, loteos o construcciones destinadas a la venta o alquiler. También se incluyen mejoras en locales comerciales y proyectos vinculados al turismo.
Entre los principales beneficios se encuentra la exención del 100% del impuesto inmobiliario por un período de tres años y una bonificación del 80% en los derechos de edificación. A esto se suman reducciones en tasas municipales asociadas al trámite de obra, como la revisión de planos, y beneficios en ingresos brutos para actividades comerciales vinculadas. En el caso del turismo, los incentivos están directamente relacionados con la cantidad de empleo generado.
Un aspecto central de la normativa es que exige que al menos el 80% de la mano de obra contratada sea local, con el objetivo de garantizar que el impacto de la medida se traduzca en más trabajo para los habitantes de Esquel.
El esquema también establece plazos concretos para asegurar la ejecución de las obras. Una vez presentada la carpeta técnica, los interesados deberán iniciar la construcción en un máximo de tres meses y finalizarla dentro de los dos años. “Queremos evitar que alguien presente un proyecto y no lo ejecute. La idea es que la generación de empleo sea inmediata”, remarcó Taccetta.
El trámite se realiza a través de las áreas municipales de Planeamiento Urbano, Catastro y Obras Particulares. Tras la presentación de la documentación y una nota solicitando la adhesión, el municipio evalúa el proyecto y otorga los beneficios mediante una resolución administrativa en la que se detallan los alcances del incentivo. El programa tiene carácter retroactivo para proyectos presentados desde noviembre y diciembre del año pasado, lo que permitirá ampliar la cantidad de beneficiarios.
Desde el Ejecutivo destacaron el trabajo conjunto con distintos actores del sector, como la UOCRA, el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Arquitectos, inmobiliarias y empresas constructoras, quienes participaron en la elaboración y ajuste de la ordenanza.
En ese sentido, Iván Pereira, gerente de la UEPROMU, remarcó que uno de los objetivos principales es “dinamizar la construcción y facilitar que más vecinos puedan acceder a construir”, al tiempo que destacó la buena recepción que tuvo la medida en los colegios profesionales.
Además, explicó que la iniciativa busca consolidar el desarrollo urbano, promoviendo la utilización de terrenos baldíos y aumentando la oferta de lotes disponibles. Según señaló, esto podría contribuir a una reducción en el valor de la tierra, uno de los principales obstáculos para el acceso a la vivienda de la clase media. También se apunta a concentrar el crecimiento urbano para evitar la expansión desordenada de la ciudad.
Por su parte, la secretaria de Economía, Florencia Garzonio, defendió la lógica económica de la medida y aseguró que la reducción de impuestos no implica una pérdida de recursos, sino una generación de ingresos nuevos. “Probablemente haya inversiones que no se harían sin estos incentivos. Ese 20% que se paga y que antes no existía es un ingreso nuevo para el municipio”, explicó.
Garzonio también detalló que los beneficios impositivos tendrán una duración de tres años, mientras que la ordenanza estará vigente hasta diciembre de 2027, en línea con el objetivo del Ejecutivo de no comprometer ingresos futuros más allá de la actual gestión.
Taccetta remarcó que la estrategia apunta a fortalecer el rol del sector privado en la generación de empleo, en un contexto donde el empleo público creció en los últimos años. “No podemos seguir pensando que el Estado tiene que absorber todo el trabajo. Necesitamos que el sector privado vuelva a crecer”, afirmó.
El intendente sostuvo además que las políticas implementadas ya muestran resultados concretos. Según datos aportados por el Colegio de Arquitectos, Esquel pasó a ser por primera vez en su historia la segunda ciudad de la provincia en metros cuadrados en construcción, solo por detrás de Puerto Madryn.
La ordenanza se complementa con otras iniciativas vigentes, como la moratoria para regularizar construcciones no declaradas, que fue extendida por un año, y nuevos incentivos para el parque industrial. También se proyectan medidas para la forestoindustria, un sector que podría atraer inversiones internacionales vinculadas a bonos de carbono.
En ese marco, Taccetta reveló que existen interesados, incluso del exterior, en desarrollar proyectos en la región, así como nuevas iniciativas productivas en marcha, como viñedos, bodegas y campo de lavanda. “Todas las decisiones que tomamos apuntan a lo mismo: generar trabajo, diversificar la economía y hacer crecer la ciudad. La construcción es un pilar fundamental en ese camino”, concluyó.




