La balanza comercial de Argentina registró una notable desaceleración durante el segundo mes de 2026
Según el último informe del INDEC, el superávit se ubicó en los u$s 788 millones, una cifra que enciende alarmas al ser el registro más bajo desde mayo del año pasado. Este achicamiento del saldo positivo responde a un fenómeno de doble pinza: una fuerte caída en las exportaciones combinada con un repunte en las compras al exterior.
La retracción de las ventas externas y el fin de la racha de caídas en las importaciones marcaron el ritmo de un mes condicionado por conflictos gremiales y la baja en los precios internacionales de la energía.
Exportaciones en baja: El impacto del paro aceitero y los combustibles
Las ventas al exterior totalizaron u$s 5.962 millones, lo que representa un desplome mensual del 16,2%. Varios factores explican esta performance negativa:
- Conflictividad gremial: El paro en el sector aceitero frenó la salida de subproductos de soja, un motor clave de divisas.
- Sector energético: Se registró una baja tanto en precios como en cantidades de petróleo y gas.
- Calendario: La menor cantidad de días hábiles respecto al mes anterior también afectó el volumen total.
Expertos señalan que estos números podrían reflejar problemas de competitividad y una menor oferta exportable en manufacturas de origen agropecuario.
Importaciones: Se corta la racha de caídas
Por el lado de las compras al exterior, febrero cortó cuatro meses consecutivos de bajas. Las importaciones alcanzaron los u$s 5.174 millones, un crecimiento mensual del 8,2%. Este repunte estuvo traccionado principalmente por la adquisición de bienes de capital e insumos productivos, lo que podría interpretarse como una necesidad de las industrias de reponer stock, aunque el dato interanual sigue mostrando una caída del 11,8%.
Perspectivas 2026: Entre la geopolítica y el mercado interno
El deterioro del comercio exterior es visto por analistas como un síntoma de desaceleración económica. La debilidad de las importaciones suele estar ligada a una menor demanda interna y producción local.
Para el cierre de 2026, las consultoras privadas mantienen una estimación de superávit anual cercano a los u$s 11.000 millones. Sin embargo, esta meta está «atada» a dos variables externas de difícil control:
- La evolución de los precios internacionales de los commodities.
- El impacto de la guerra en Oriente Medio, que amenaza con encarecer los costos logísticos y la energía a nivel global.




