Agostina Páez regresó a la Argentina: “Tenía terror de ir a la cárcel”.
Luego de permanecer dos meses retenida en Brasil, la abogada santiagueña Agostina Páez arribó este miércoles al Aeroparque Jorge Newbery, poniendo fin a lo que calificó como una «pesadilla» judicial. Páez, quien enfrentaba una causa por injuria racial en Río de Janeiro, logró regresar al país tras el pago de una fianza de 20.000 dólares y la concesión de un hábeas corpus que le permite esperar la sentencia definitiva en su provincia natal.
El retorno y el pedido de disculpas
El vuelo, que aterrizó cerca de las 19:20, trajo a la letrada junto a su equipo legal, encabezado por la defensora Carla Junqueira. Visiblemente emocionada, Páez rompió el silencio ante la prensa: “Se terminó esta pesadilla. Me arrepiento de haber reaccionado mal, a pesar del contexto, me arrepiento de haber reaccionado de esa manera”, expresó.
La abogada relató que durante su estadía en Brasil vivió bajo un constante estado de paranoia debido a las amenazas recibidas. “No solo era el terror de ir a la cárcel, sino también el terror de salir a la calle”, confesó, detallando que debía «camuflarse» e intentar hablar portugués para pasar desapercibida en sus breves salidas para comprar alimentos.
El origen del conflicto en Ipanema
El proceso judicial se inició a mediados de enero tras un incidente en un bar de Ipanema, donde Páez fue filmada realizando gestos racistas hacia empleados del local. Al respecto, la abogada sostuvo que su conducta fue una respuesta a agresiones previas: “Reaccioné a gestos obscenos; las mujeres me van a entender”, afirmó, aunque aclaró que ya pidió perdón formalmente al mesero involucrado.
“No soy discriminadora ni racista, no tuve la intención de ofender”, sentenció, subrayando que su prioridad ahora es reencontrarse con su familia y amigos en Santiago del Estero, viaje que concretará este jueves.
Futuro procesal y tareas comunitarias
Pese a estar en suelo argentino, la situación legal de Páez no está resuelta. La justicia brasileña debe decidir en un plazo de 15 a 20 días si homologa un acuerdo alcanzado entre la defensa, la fiscalía y la querella. Dicho acuerdo contempla una condena de dos años (la mínima para este delito) con cumplimiento de medidas alternativas.
La propuesta de la defensa consiste en que la abogada cumpla tareas comunitarias, cursos obligatorios o el pago de una multa directamente desde Santiago del Estero. Mientras se aguarda el veredicto, Páez permanecerá bajo las restricciones que disponga la justicia argentina en el marco de la cooperación internacional entre ambos países.




