Causa contra Maduro: piden que «Chiqui» Tapia declare como testigo por la liberación de un gendarme argentino.
La Cámara Federal de Apelaciones deberá resolver en los próximos días un pedido clave que podría cambiar el rumbo de la causa local abierta contra Nicolás Maduro por delitos de lesa humanidad.
Organizaciones de Derechos Humanos se sumaron formalmente al reclamo del Ministerio Público Fiscal para que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, sea citado a declarar como testigo y brinde explicaciones sobre el misterioso operativo que permitió la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme argentino que estuvo preso durante 448 días en Venezuela.
El rechazo en primera instancia y la apelación judicial
El planteo de las querellas llega como respuesta a la decisión del juez federal Sebastián Ramos, quien en una primera instancia rechazó el llamado a declaración testimonial del dirigente deportivo por considerar que, «por el momento», su testimonio no resultaba pertinente para el objeto procesal de la investigación.
Sin embargo, el fiscal general ante la Cámara Federal, José Luis Agüero Iturbe —en sintonía con la apelación original de su colega Carlos Stornelli—, y el abogado querellante Tomás Farinni Dugan interpusieron un recurso para revertir la medida. El tribunal de alzada fijó una audiencia para el próximo miércoles 10 de junio, donde evaluará los argumentos y definirá si habilita el interrogatorio al titular de la AFA.
«El fútbol como puente humanitario» y las sospechas de la negociación
Los denunciantes fundamentan la necesidad del testimonio de Tapia en las propias declaraciones del damnificado y en los canales oficiales de la entidad del fútbol. El Cabo Primero de la Gendarmería Nacional Argentina, Nahuel Gallo, fue detenido el 8 de diciembre de 2024 al arribar a Venezuela para visitar a su esposa e hijo. El fiscal general de ese país, Tarek William Saab, lo acusó de presuntas actividades terroristas y planes de desestabilización. Tras su liberación, Gallo prestó testimonio en la justicia argentina, donde describió haber sufrido severas torturas físicas y psicológicas en la prisión de El Rodeo I, y confirmó que la AFA tuvo una injerencia directa en las gestiones para su regreso al país.
A esto se suma un comunicado emitido en su momento por la propia institución de la calle Viamonte titulado «El fútbol, un puente humanitario», en el cual expresaron un explícito agradecimiento a las autoridades de Caracas, mencionando a Delcy Rodríguez por su «sensibilidad y disposición para atender esta situación».
La querella busca que «Chiqui» Tapia identifique a los funcionarios del régimen bolivariano con los que entabló las negociaciones y detalle los pormenores de un operativo que la diplomacia formal argentina no había logrado destrabar durante más de un año.
Cruce de llamados y un viaje denegado
El expediente incorpora además otros elementos que ligan al presidente de la AFA con el caso. Según los escritos presentados, la propia ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó públicamente que Gallo mantuvo una videollamada con Tapia minutos antes de abordar el avión de regreso a la Argentina, encuentro virtual en el que el dirigente le habría anticipado su inminente liberación.
Asimismo, los investigadores judiciales recordaron un llamativo episodio ocurrido a fines de febrero de este año —coincidente con la fecha de liberación del gendarme—, cuando Tapia solicitó una autorización para viajar de urgencia a Caracas. En aquella oportunidad, el permiso le fue denegado por un juez del fuero Penal Económico local, en el marco de una causa paralela en la que el dirigente se encuentra imputado.
La demanda contra las autoridades venezolanas en los tribunales federales de Comodoro Py es impulsada por un consorcio de organizaciones civiles y jurídicas internacionales, entre las que destacan el Foro Argentino por la Democracia en la Región (FADER), la Inter American Bar Associations, la Fundación Internacional para la Libertad y el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela en el exilio.
