Compromiso con la comunidad y el desarrollo local
El Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (Siconara) emitió un comunicado urgente para fijar posición ante el inicio de la zafra de langostino. La organización liderada por Mariano Vilar busca frenar intentos de acuerdos particulares que vulneren los derechos colectivos de los tripulantes en un escenario de incertidumbre salarial.
Defensa del Convenio Colectivo y valores actualizados
Desde la conducción nacional del gremio fueron categóricos al ratificar la vigencia del Convenio Colectivo de Trabajo 175/75. Según explicaron, este es el único marco jurídico legal que debe regir la actividad a bordo de los buques tangoneros congeladores.
La advertencia surge ante la posible apertura de la pesca de langostino al norte del paralelo 41° el próximo 15 de abril. El sindicato subrayó que los valores de producción establecidos durante la temporada pasada han quedado obsoletos y no reflejan la realidad económica actual, por lo que cualquier contrato basado en cifras viejas resultaría perjudicial para el trabajador.
Sin acuerdos con las cámaras empresarias
Uno de los puntos más críticos del comunicado revela que, hasta la fecha, no han existido reuniones ni negociaciones formales con las cámaras del sector. Ante la falta de acuerdos actualizados sobre condiciones laborales y escalas salariales para la nueva temporada, el Siconara pidió a sus afiliados «abstenerser de firmar de manera individual cualquier contrato de ajuste».
El gremio busca evitar que la premura por el embarque lleve a los conductores navales a aceptar condiciones que no hayan sido validadas institucionalmente, protegiendo así la fuerza de la negociación colectiva frente a las empresas.
El rol del Consejo Federal Pesquero
Mientras se aguarda la disposición final del Consejo Federal Pesquero sobre la apertura fuera de la veda, el gremio se mantiene en estado de alerta. El objetivo es garantizar que, una vez que se dé luz verde a la zafra nacional, todos los compañeros y compañeras cuenten con un respaldo gremial que asegure salarios dignos y condiciones de seguridad acordes a la complejidad de la tarea en alta mar.




