La foto de los últimos amistosos de la Selección Argentina dejó una postal que invita a la reflexión a un año del Mundial 2026. Por un lado, Leandro Paredes, que regresó a Boca y se convirtió en amo y señor del mediocampo, mostró la misma jerarquía que lo caracteriza en cada fecha.
Por el otro, Rodrigo De Paul, que emigró a la MLS, se vio apocado, menos relevante y hasta perdió terreno en las decisiones de Lionel Scaloni. Si el Mundial empezara hoy, sentencian los análisis, Paredes sería titular y De Paul, suplente. Meritocracia pura, momentos, rabiosa actualidad.
Paredes: líder en Boca, líder en la Selección
En los amistosos contra Zambia y otros rivales menores, Paredes demostró por qué su regreso a la Argentina fue una decisión acertada. “Se vio al mismo Paredes de cada fecha. Amo y señor de los espacios, dueño de equipo, pecho inflado, mirada al frente, precisión quirúrgica para esos mensajes larga distancia que cambian no sólo de frente sino el curso de un partido”, describió el análisis. Su confianza de líder, adquirida en el día a día en Boca, es una confianza que no había experimentado en ninguna de sus estaciones intermedias europeas.
La decisión de volver al fútbol argentino, lejos de restarle nivel, potenció su juego. Scaloni lo respalda y el mediocampo de la Selección, afortunadamente repleto de variantes, hoy tiene a Paredes como una de sus piezas fijas.
De Paul: de lugarteniente de Messi a un presente preocupante
El panorama es muy distinto para Rodrigo De Paul. El volante que fue sombra y protector de Lionel Messi en Qatar 2022, el que era el motor y el temperamento en esencia de la Selección, hoy muestra un rendimiento que preocupa. “A De Paul se lo vio apocado hasta en la zona mixta, tratando de aclarar lo que nadie le había pedido”, señaló el análisis.
Su paso a la MLS, donde la exigencia competitiva es menor, parece haberle pasado factura. “Rodrigo empezó a ceder su lugar dentro del campo en Miami, a favor de una vida menos competitiva y más relajada que tal vez tenga que ver con que ya es un campeón del mundo pleno, ya llegó a lo máximo”, plantea el texto. Y advierte: “Se pareció peligrosamente al que vemos en la MLS y eso no es una buena noticia”.
La competencia interna y el Mundial a un año
A un año del Mundial 2026, la competencia por los puestos en la Selección Argentina se intensifica. Scaloni tiene un mediocampo con variantes de sobra, y las decisiones del entrenador empezaron a reflejar lo que se ve en la cancha. Contra Zambia, Paredes fue titular y De Paul quedó relegado.
“Si el Mundial empezara hoy mismo, Paredes sería titular y De Paul, suplente. Meritocracia pura. Momentos. Rabiosa actualidad, como la que en su momento sacó a Leandro de la titularidad no bien comenzó el Mundial de Qatar”, resume el análisis. La historia parece dar vueltas: el que perdió el puesto en 2022 hoy lo recuperó, y el que era indiscutido ahora debe pelear por recuperar su lugar.
El mensaje de De Paul y la mirada hacia adelante
En la zona mixta, De Paul intentó bajar la espuma y pidió unidad de cara al Mundial 2026: “Tenemos que estar todo el país junto”. También habló de no mezclar la política con el fútbol, en una declaración que buscó despejar las tensiones que lo vinculan con el presidente de la AFA, Chiqui Tapia.
Pero en el campo, las cosas se ven claras. “Falta, todavía, falta. Hay competencia por delante y un tiempo de convivencia donde, ya aplacadas las incertezas, la lucha por un puesto en el debut se dirimirá puertas adentro. Hacia afuera, sin embargo, las cosas se ven bien claras”, concluye el análisis.
Un llamado a la recuperación: ojalá volvamos a ver al motor de la Selección
El análisis no es un juicio definitivo, pero sí una advertencia. “Ojalá en este tiempo recuperemos a ese motor que era el temperamento en esencia de la Selección”, plantea. Porque si bien la Selección Argentina cuenta con un plantel amplio y jerarquizado, la versión más intensa de De Paul es difícil de reemplazar.
Mientras tanto, Paredes disfruta su revancha. El que volvió a casa encontró su mejor versión. El que se fue a Miami, por ahora, la perdió.




