Sergio Fernández junto a su hijo Esteban destacaron el valor de transmitir el legado de Malvinas y el histórico recibimiento en Puerto Madryn.
En una conmovedora entrevista para Infobae a la Tarde, el presidente de la Asociación Veteranos de Guerra de Malvinas, Sergio Fernández, revivió los episodios más intensos de la gesta de 1982. Acompañado por su hijo Esteban, el excomando de la Compañía 601 relató desde el derribo de un avión enemigo hasta el histórico recibimiento en Puerto Madryn, un momento que marcó un contraste absoluto con el dolor de la rendición.
El derribo del Harrier y un rescate por humanidad
Fernández recordó la crudeza de la movilización, dejando a su hijo de dos años como «el hombre de la casa». Sobre la partida, fue tajante: “Para nosotros como soldados era casi una certeza, después no se dio, pero que el viaje era de ida, sin pasaje de vuelta. Sabíamos que nos enfrentábamos con el Reino Unido, sabíamos que íbamos a un territorio insular del que no se vuelve caminando”.
El 21 de mayo, tras disparar un sistema Blowpipe, derribó un Harrier británico. Sin embargo, su relato se centró en el rescate del piloto: “La alegría enorme de que el tipo esté vivo. Se eyecta, lo vemos eyectarse, les di la orden a mis oficiales: ‘Vamos a buscarlo’”. Tras encontrarlo al borde de la hipotermia, lo abrigó. “Era el enemigo, sí, pero en ese momento ese enemigo está desarmado… era un pobre tipo mojado al borde de la hipotermia al que había que ayudar. Y eso fue lo que hicimos”, sentenció el veterano, quien décadas después se reencontró con aquel piloto en Buenos Aires.

El coraje frente a la desigualdad y el regreso
Respecto a las condiciones de la guerra, Fernández analizó que la diferencia de poder de combate entre Argentina y el Reino Unido se amplificó enormemente por el apoyo de la OTAN a los británicos. No obstante, destacó la valentía local: “Nuestros soldados, oficiales, suboficiales y conscriptos siguen peleando aún sin esperanzas… no abandonan sus posiciones. Eso es coraje”.
Tras la rendición, el sentimiento fue de desolación: “La bronca la guardamos en un bolsillo, la vergüenza lo mismo, el dolor igual y nos dispusimos a empezar de vuelta”. En ese marco, el desembarco en Puerto Madryn fue el bálsamo inesperado. “Nos recibieron como si hubiéramos ganado”, recordó. “La gente aplaudía, nos abrazaban, nos ofrecían comida, ropa, abrigo. Fue algo que no esperábamos, veníamos con la sensación de derrota y de repente nos encontramos con una multitud que solo quería agradecer”.
Traspaso generacional y el documental del hijo
Esteban Fernández, realizador del documental “Malvinas a través de tus ojos”, compartió cómo fue crecer con estas historias y la necesidad de preservarlas: “Todo arrancó con que yo lo quería tener grabado. No puede ser que estas historias queden escritas en un librito y nada más”. Su obra busca que sean los jóvenes quienes interroguen a los protagonistas. “Hoy los veteranos, muchos están todavía entre nosotros. ¿Por qué lo van a tener que leer de un libro? Que vayan y lo pregunten ellos, que él le cuente la anécdota, que no lo lean”, concluyó Esteban.
Para Sergio, aquel recibimiento en Madryn fue una lección de vida: “Esa bienvenida nos ayudó a entender que, más allá del resultado del conflicto, el pueblo argentino nos reconocía y nos daba su apoyo”.




